El Real Madrid espera el regreso de Aurélien Tchouameni y Federico Valverde para volver a coincidir juntos en los partidos, después de que hayan pasado más de tres meses desde el altercado que protagonizaron dentro del vestuario del equipo, que terminó con el traslado del jugador uruguayo al hospital tras recibir un fuerte golpe en la cabeza.
Según el diario español As, Tchouameni y Valverde volvieron a reencontrarse el lunes en Valdebebas, tras el regreso del jugador francés a los entrenamientos, después del Mundial y de las vacaciones posteriores al torneo.
Se dice que el tiempo es capaz de curar todas las heridas, y también la elevada multa económica impuesta por el club, que ascendió a medio millón de euros para cada uno de ellos, contribuyó sin duda a calmar la situación entre ambas partes.
Sin embargo, todavía queda por demostrar que todo ha vuelto a la normalidad dentro del terreno de juego tras el lamentable incidente que terminó con el traslado de Valverde al hospital después de golpearse la cabeza con fuerza.
Ambos jugadores ya han hablado del episodio que se produjo entre ellos, y aceptaron públicamente las disculpas que cada uno ofreció al otro.
Tchouameni afirmó, en una entrevista con el diario L'Équipe en junio: "No hay ningún problema. Pasan muchas cosas dentro del vestuario. Nos dimos la mano cuando volvió y seguimos trabajando juntos. Hablamos, por supuesto...".
Valverde, por su parte, confirmó el fin de la disputa, diciendo: "He tenido el apoyo de mucha gente en lo que ocurrió, de todos los aficionados, y también el apoyo del club. A veces hay que superar este tipo de obstáculos en el fútbol y en la vida. Y de todo se aprende. Estoy seguro de que esto me ayudará a convertirme en un mejor líder".
Valverde y Tchouameni no habían vuelto a coincidir dentro del campo desde el altercado que se produjo el 7 de mayo, aunque sí pudieron entrenar juntos en dos ocasiones. Esto se debió, en primer lugar, a la ausencia obligatoria del jugador uruguayo conforme al protocolo, como consecuencia de la conmoción que sufrió tras caer por el golpe de Tchouameni, y después a algunas molestias musculares que apartaron a cada uno de ellos de algunos de los últimos partidos de Liga, cuando las cosas ya estaban decididas.


