Minuto 21 del segundo tiempo. Marcelo Gallardo llama a Rafael Santos Borré y Carlos Auzqui, dos delanteros para ingresar. Con el resultado 1-1 ante uno de los peores equipos de la categoría, se suponía que al menos uno de los dos titulares se quedaría en la cancha. Pero no. Primero, el cartel electrónico mostró el número 12, de Lucas Pratto; inmediatamente después, el 32 de Ignacio Scocco.
Los miles de hinchas que fueron a alentar a River se miraron extrañados. Los dos elegidos para dejar la cancha, también. Hasta en el banco de Chacarita hubo sorpresa. El goleador del equipo y el refuerzo por el que se pagaron 11 millones de dólares, afuera cuando lo que necesitaba el equipo era convertir. Adentro, un jugador que no encuentra regularidad como el colombiano y uno de los resistidos, que no había sumado minutos oficiales en todo el 2018. El resultado fue algo prácticamente lógico y el empate nunca se pudo torcer, aunque las chances existieron gracias al buen partido de Nacho Fernández, el más incisivo del local.
"Los noté cansados, por eso salieron", fue la escueta explicación del Muñeco en la conferencia de prensa. Y podría ser razonable el caso de Pratto, ya que jugó los 90 minutos ante Flamengo. Pero Scocco solamente sumó 12 minutos, cuando ingresó a los 78 en lugar de Enzo Pérez.
Es cierto que ni el Oso ni Nacho habían descollado durante los 69 minutos que estuvieron en el campo de juego, pero uno había demostrado su cuota clásica de sacrificio y el otro convirtió de penal el gol de la igualdad. Acá es donde aparece la estadística para respaldar al ex-Newell's: con el de esta tarde convirtió siete de los 21 tantos del equipo en toda la Superliga, es decir que metió el 33% de los goles de River o, también, que él solo hizo la mitad de los que logró el resto del plantel.
Pero también es necesario marcar que ninguno de los dos suplentes que ingresaron era Rodrigo Mora, quien descansó luego de la seguidilla de partidos y de haber convertido ya un par de goles en su regreso, siendo el futbolista con mejores rendimientos en lo que va del 2018 para el club de Núñez.




Lo único claro en todo esto es que el equipo de Gallardo sigue sin ganar en la Superliga, desde aquel 2-0 ante Olimpo gracias a la magia de, justamente, Scocco. La tabla de posiciones no miente cuando lo ubica en el puesto 21 sobre 28, con apenas 19 puntos en 18 fechas. Y ya ni los manotazos de ahogado, por más insólitos que parezcan, dan resultado.

