El partido de la ida de la final de la Copa Libertadores que debían jugar Boca y River tiene nuevo día y horario, después de confirmarse la suspensión por culpa de la lluvia. Sin embargo, el pronóstico meteorológico no es demasiado optimista de cara al domingo y se esperan por nuevas tormentas en la Ciudad de Buenos Aires.
Por eso, CONMEBOL y la dirigencia Xeneize, a través de los responsables del campo de juego, debaten por estas horas de qué manera cuidar el césped, castigado por la gran cantidad de agua caída durante la mañana y la tarde del sábado. Con este panorama, el debate tiene que ver con colocar o no lonas para protegerlo.
Desde el organismo sudamericano solicitaron recubrir el terreno y de esta manera evitar que siga entrando agua. Pero la respuesta de los trabajadores del club se argumenta en que esto impediría la respiración del pasto y el domingo podría quedar más deteriorado, por lo que apostarían a que el clima mejore de forma natural.
La pregunta lógica sobre este asunto era por qué no se colocaron las lonas desde el viernes a la noche, ya que la tormenta estaba pronosticada, pero fue CONMEBOL quien pidió descubrir el campo de juego para hacer algunas pruebas del sistema VAR.

