La imagen asusta. Gerard Piqué y Kevin Gameiro chocaron las cabezas a los 29 minutos del primer tiempo. Hubo preocupación. Los médicos intervinieron de inmediato, pero, por suerte, no pasó a mayores. Eso sí: el hombre de Valencia se llevó la peor parte, ya que tuvo que ser reemplazado por Ferrán Torres.
El delantero intentó continuar en el campo, pero no pudo: se mareaba y se podía ver su ceja izquierda muy hinchada. El defensor, quien está cumpliendo este sábado 32 años, quiso seguir entre los once de Ernesto Valverde, pese al dolor. Y así lo hizo...



