El Barcelona venció por 2-1 al Sevilla en el Camp Nou pero los blaugranas acabaron sufriendo y no pudieron contar con la mejor versión de Lionel Messi, al que anuló su compatriota Guido Pizarro.
El ex de Tigres jugó su mejor partido desde que llegó al Sevilla, marcó el único gol de su equipo y estuvo impecable llevando a cabo el plan que trazó Eduardo Berizzo para el "10" no se moviera con facilidad.
Getty ImagesLa posición media del partido en la que acabaron ambos futbolistas acabó coincidiendo casi al 100% y el Sevilla consiguió que sólo dos de sus cinco remates fueran a portería, que tuviera sólo 73,8% de acierto en el pase y que fuera el jugador que más balones perdió en el Barcelona con 26.
Por su parte, Pizarro fue el que más entradas, intercepciones y recuperaciones realizó en el equipo de Nervión con 6, 4 y 9 y además bloqueó un remate.
Su entrenador, Eduardo Berizzo, valoró positivamente su trabajo: "Fue gran mérito de nuestro sistema defensivo, sobre todo de Pizarro, contener a Messi y su conexión con Luis Suárez".





