Gerard Piqué volvió a ser el centro de atención de los aficionados que asistieron a la Nueva Condomina para ver el encuentro amistoso entre España y Colombia.
El central del Barcelona recibió pitos en la primera pelota que tocó en el encuentro, pero rápidamente otro sector de la grada comenzó a corear su nombre.
Durante el transcurso de los minutos, los silbidos al defensor fueron atenuándose, nunca llegando a ser tan sonoros como en la primera jugada.
