Poquito más de seis meses tuvo que esperar River para ganarle otra final a Boca. Aunque esta vez, fue en inferiores: el Millonario derrotó en los penales al Xeneize y se consagró campeón en la Cuarta División. Y, claro, como en todo Superclásico, también hubo polémica.
El conjunto de Bracamonte terminó como líder de la Zona A con 30 unidades, producto de 10 triunfos y tres derrotas, mientras que los de Perrone se impusieron en la Zona B gracias a la diferencia de gol sobre Vélez (ambos terminaron con 30 unidades). Así, llegaron a disputar el partido definitorio este domingo 29 de junio por la mañana en la cancha de Argentinos Juniors.
Boca arrancó ganando la final en dos ocasiones a lo largo del primer tiempo (etapa en la que también se fue expulsado el lateral izquierdo Vega) gracias a dos tantos de Israel Escalante, pero Fernando Benítez y Rodrigo Castillo empardaron las acciones. La igualdad persistió durante todo el complemento y el tiempo extra, por lo que el choque se definió en los penales, en donde River terminó arriba por 5-4. Pero allí fue donde Hurtang, el árbitro, se transformó en protagonista tras anular una atajada de Ramos Mingo por un supuesto adelantamiento.

