Nicolás Muñoz se llevó un severo golpe en la cabeza el pasado fin de semana, en un choque con el portero de Limeño, Manuel González, quien le clavó un tarugo de los botines en un costado de la cabeza. Pese a ese fuerte golpe, el panameño solamente fue vendado y siguió jugando.
Sobre esa fisura, Nicolás Muñoz comentó: “La verdad fue un momento tenso para mí, esperaba lo peor, que me hubiera abierto más la cabeza, que el corte fuera profundo, pero no, a Dios gracias solo fue un corte superficial sobre el cuero cabelludo el que se abrió”.
Sobre el juego ante Municipal Limeño, el cual perdieron con marcador de 2-0, el delantero señaló: “Son situaciones que te pone el fútbol, los que tenemos más tiempo de jugar al fútbol sabemos que son situaciones normales dentro del fútbol que aparecen y sabemos cómo manejarla, no es falta de trabajo o que no lo intentemos, en el juego ante Limeño tratamos de buscar la portería”.

