El crecimiento de un equipo parte, necesariamente, de la frialdad y sobriedad de los jugadores en el campo de juego. Es esa tranquilidad de quien se sabe seguro de lo que hace durante los 90 minutos. Pero eso se hace imposible en un equipo que pelea por la permanencia. El nerviosismo conduce inexorablemente al error de los futbolistas, expone las debilidades del colectivo y termina con resultados negativos. Eso fue lo que le pasó hace unos meses al Celta de Vigo, cuya salvación se produjo gracias al tropiezo de Leganés en la última fecha.
Ya esos días de incertidumbre quedaron atrás. Los gallegos comenzaron la temporada con la serenidad para consolidar los fundamentos de su propuesta de juego. Este escenario le abrió la posibilidad a Óscar García para realizar variantes que la situación del equipo le impedía y una de ellas es la suplencia de Néstor Araujo. El mexicano se quedó sin sitio en el once inicial del Celta de Vigo y su participación en La Liga ha disminuido poco a poco, al punto que pasó de ser titular indiscutible a un simple reemplazo para consumir minutos.
¿Por qué Néstor Araujo no llegó al Valencia?
Getty / GoalLa razón de este cambio tan radical responde al principal objetivo de García para esta temporada: consolidar un estilo de juego. El estratega trabaja para que el Celta de Vigo sea un equipo más agresivo y que compita siendo protagonista con el balón, apostando a la verticalidad y ensanchando el campo con los extremos para generar los espacios en la defensa rival. Sin embargo, todo esto depende en buena medida de una línea defensiva que ofrezca buena salida, un correcto posicionamiento y velocidad para neutralizar los contragolpes.
El central que mejor se adapta al modelo del técnico catalán es Jeison Murillo. El colombiano era uno de los refuerzos más esperados para esta temporada, pues lo consideran como el pilar de la defensa del cuadro de Balaídos. Lo único que está en discusión es quién será su acompañante, situación que ya parece bastante clara. Es ahí donde entra en escena Araujo, quien tiene el enorme reto de pelearle el puesto a Joseph Aidoo y recuperar la regularidad que tuvo desde que llegó a Europa procedente de Santos Laguna en 2018.
Araujo tampoco fue titular en el partido contra Elche
El panorama no luce favorable para el central de la Selección mexicana. Aidoo es un defensa ghanés que ha dejado muy buenas sensaciones en este inicio de temporada, destacando por su extraordinaria potencia física, la velocidad en el repliegue, la seguridad en la toma de decisiones y sobre todo su sentido de anticipación. El partido contra el Valencia fue una clara demostración de lo que es capaz de hacer el joven futbolista africano, cuyas cualidades contrastan con las inseguridades de Araujo en la última línea.
Todo esto reduce las opciones de Araujo de forma considerable, al punto que su titularidad sólo parece lógica en un escenario donde García apueste por una defensa conformada por tres centrales o en una situación en la que falte Murillo o Aidoo. Es lo que hemos visto en los recientes partidos del Celta de Vigo: el mexicano ingresa sobre el final para jugar unos pocos minutos y en algunos casos ni siquiera ingresa al campo. La regla de los cinco cambios tampoco parece salvarlo de la inactividad a la que lo condena su permanencia en el banquillo de suplentes.
Aunque la batalla apenas comienza para Néstor, lo cierto es que por ahora parece perdida.




