El Real Madrid se volvió este miércoles de Múnich con un resultado muy favorable ante el Bayern (1-2) de cara al partido de vuelta en el Santiago Bernabéu. Pero de igual manera, volvió con un problema en la defensa. Y es que Dani Carvajal tuvo que ser sustituido por problemas musculares y, tras las primeras exploraciones, podría tener que estar fuera de juego hasta tres semanas, según Marca. Lo que deja un considerable vacío en la banda derecha del equipo blanco ante todo un club campeón. Pues no sólo faltaría el ‘titular’ Carvajal, sino que también está todavía en la enfermería el que a día de hoy es la solución más fiable para la banda derecha pese a ser central: Nacho Fernández.
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El polivalente defensa español sufrió una lesión en Las Palmas a principios de mes, y se le diagnosticó “una lesión en el músculo semitendinoso del muslo derecho”. No se han cumplido siquiera las cuatro semanas desde que cayera lesionado. Y la baja de Carvajal unido a la importancia del duelo ante el Bayern obligan a que el jugador y el entrenador se planteen la opción de que tenga que reaparecer en el Santiago Bernabéu el próximo martes 1 de mayo. Una misión realmente ajustada, según ha podido saber Goal.

Profesional entregado, Nacho lleva trabajando sin descanso en su recuperación desde el primer día. Mismamente, se le vio ejercitándose en solitario el martes en el Allianz Arena de Múnich, a donde viajó con el resto de la expedición pese a la imposibilidad de disputar el encuentro. El zaguero ya trabaja sobre el césped y alterna ejercicios puramente físicos junto con otros con balón (desde el pasado domingo). Sin embargo, aunque su recuperación evoluciona muy favorablemente, el quid está en que el partido del Santiago Bernabéu ante el Bayern está todavía justo en los plazos mínimos reales de reaparición que le habían marcado los médicos del club. Es más, este tipo de procesos de recuperación podrían tomar hasta dos semanas más incluso, en función del futbolista y del desarrollo de la rehabilitación, según pudo saber Goal.
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De ahí que la recuperación a día de hoy sea una cuestión muy delicada. Eso sí, desde el club no quieren arriesgar lo más mínimo con la reaparición del jugador, pese a su importancia sobre el terreno de juego. Zidane nunca lo hace, sea como fuere. Vísteme despacio que tengo prisa, es el dicho popular que se suele aplicar en estos casos en el vestuario blanco. Pero de igual manera, hasta el último día intentarán exprimir cualquier posibilidad que haya de jugar ante el Bayern sin riesgo de recaída. Esto es, con el alta médica bajo el brazo y también el alta competitiva




