Se sobrepuso a la presión que le metió Atlético Nacional y a la exigencia misma que implicaba recibir a un sorprendente Once Caldas en El Campín. Millonarios ganó bien, siendo superior y reduciendo al Blanco que no logró hacerle daño alguno al arco de Montero.
Y es que descontando la presentación internacional, el equipo de Alberto Gamero sigue sumando, no solo puntos, sino también buenas actuaciones. Ante un equipo de Manizales del que se esperaba mucho más, Millonarios logró ratificar lo mostrado en el clásico: dominio, idea clara, contundencia y gol, todo en medio de las ausencias de Román, Bertel y Silva.
Gamero sigue haciendo gala de sus virtudes para seleccionar y platear. Salió a proponer y a ganar, lográndolo de buena manera con un ataque versátil comandado por Sosa y Ruíz, fortalecido por un Vásquez de ida y vuelta en el medio. Después mantuvo el nivel del equipo pese a los cambios con los que refrescó la nómina para que todos sigan sumando minutos.
Una victoria redonda de los capitalinos en su casa para mantenerse al frente de la tabla de posiciones del campeonato y prepararse para otra prueba importante cuando entre semana visita al Independiente Medellín que en el Atanasio Girardot se hace casi imposible de superar y que además llega con aire en la camiseta por lo hecho en la Copa Sudamericana.

