Lamine Yamal protagonizó un nuevo enfrentamiento con la afición del equipo rival durante el partido entre el Barcelona y el Sevilla, después de responder a los abucheos que recibió en la primera parte con un gesto de sus manos con el que pidió a las gradas más cánticos.
El incidente llegó tras dos situaciones que, en apenas dos minutos, provocaron la ira de la afición del Sevilla. La primera fue la caída de Yamal en una zona cercana al área, cuando el marcador reflejaba un 1-1 tras haber transcurrido cerca de media hora, jugada en la que el árbitro no señaló falta, mientras que el experto arbitral Iturralde González consideró que el contacto se produjo fuera del área.
Minutos después, Yamal fue objeto de nuevos silbidos tras un disparo que salió lejos de la portería, lo que llevó al joven extremo a responder con gestos de ambas manos hacia las gradas del equipo local, en un mensaje claro con el que pidió a la afición que continuara con los cánticos en su contra.
Estas acciones provocaron la intervención de varios jugadores del Sevilla, entre ellos el capitán Suazo y Kochorashvili, que trataron de calmar la situación y evitar que aumentara la tensión, en un ambiente marcado por la pasión y la rivalidad, pero que se mantuvo dentro de los límites normales del partido.



