¿Tienes más de 24 años?

Help us verify your age by providing an honest response. This site contains gambling advertising for 24+.

Age-restricted content

No tienes la edad mínima necesaria para ver contenidos relacionados con las apuestas. Se te redirigirá a la página de inicio.

alt
+18 | Publicidad | Aplican Términos y Condiciones | Juega con responsabilidad | Principios editoriales
Argentine soccer star Diego Maradona, weAFP
Traducido por

Los 15 mejores goles de las finales de la Copa Mundial de la FIFA

El tiro libre de Ronaldinho contra Inglaterra (2002)

Pregunta a cualquier aficionado inglés y dirá que fue casualidad; pregunta a uno brasileño y afirmará que fue a propósito; pregunta a Ronaldinho y contestará que fue «sin duda» un tiro. 

En cuartos de final, con Inglaterra quizá en su mejor momento generacional, la Seleção empezó 1-0 abajo por el tempranero gol de Michael Owen. Rivaldo igualó y, en el 50’, Brasil tuvo un tiro libre a unos 40 metros. Ronaldinho se plantó para ejecutarlo. 

Pocos esperaban un disparo, pero él insiste en que lo hizo, y David Seaman, en su portería, se quedó clavado mientras el balón volaba por encima de su cabeza, rozaba el larguero y acababa en la red. 

David Beckham, Teddy Sheringham y Danny Mills —a quien Ronaldinho hizo la falta que le costó la roja— aseguraron que fue una «casualidad». 

Ronaldinho sostiene: «Quería chutar, aunque no esperaba que entrara por ese lado; apuntaba al otro».

Concluyó que «un gol es un gol», y ese tanto impulsó a Brasil hacia la final, mientras Inglaterra se preguntaba qué habría pasado tras jugar más de media hora con un hombre más. 

James Rodríguez vs. Uruguay (2014)

Es raro que un gol te valga un fichaje, pero esta volea espectacular desde lejos seguramente influyó en su traspaso al Real Madrid.

Su tanto desde fuera del área maravilló al mundo y llevó a Colombia a los octavos de final como la gran revelación. 

En los octavos de final frente a Uruguay, Rodríguez inauguró el marcador en la victoria por 2-0 y la anotación terminó ganando el Premio Puskas al mejor gol del año. 

El mediapunta controló el balón con el pecho a unos 25 metros del arco, se giró y lanzó un disparo que golpeó el travesaño y terminó en la red.

Rodríguez, de espaldas al arco, giró y remató con fuerza y elegancia, mostrando su talento mundial. Volvió a anotar en la segunda parte, pero este gol captó la atención del planeta.

Robin van Persie contra España (2014)

¿El mejor cabezazo de la historia?

Holanda arrolló a España en uno de los partidos más increíbles del Mundial de 2014. Dirigidos por Louis van Gaal, los holandeses se mostraron imparables y ganaron 5-1, a pesar de ir por detrás tras un penalti tempranero de Xabi Alonso.

Al filo del descanso, Daley Blind envió un pase elevado y Van Persie, dentro del área, se lanzó de cabeza con todo su cuerpo, conectó el balón de forma magnífica y lo envió a la escuadra. 

Completaría su doblete en la segunda parte, en un emocionante partido de los holandeses que recordó los días de gloria del «fútbol total», y el cabezazo de Van Persie acabó ganando el Premio Puskas. No había ningún otro candidato.

Toni Kroos contra Suecia (2018)

En 2018, Alemania fue eliminada en la fase de grupos tras perder con México. Contra Suecia, Kroos firmó un golazo de falta para el 2-1 que mantuvo vivas sus esperanzas antes de caer ante Corea del Sur. 

Suecia se adelantó en el 32’ con gol de Ola Toivonen. Marco Reus empató, y a ocho del final Jerome Boateng fue expulsado. 

Cuando ya parecía eliminada, Alemania ganó un tiro libre en la izquierda en el descuento. Desde un ángulo imposible, Kroos pidió el pase a Reus y, de forma magistral, batió a Robin Olsen. 

Era el quinto minuto de descuento y, con diez hombres, Alemania respiró. Perder ante Corea del Sur no fue culpa de Kroos: su remate increíble dio esperanza a toda una nación. Duró un instante, pero brilló.

Manuel Negrete contra Bulgaria (1986) 

Aunque hoy su nombre no sea muy conocido, en 1986 marcó un gol magnífico ante Bulgaria.

Desde su campo, lanzó un pase al extremo izquierdo y arrancó. Llegó al borde del área justo cuando un despeje rival se dirigía a su propia portería. 

Controló el rebote, hizo una pared con Javier Aguirre y, tras el pase en profundidad, remató de tijera desde el borde del área para colocar el balón en el ángulo inferior.

El balón estaba a más de un metro del suelo cuando Negrete lo impactó con la izquierda, enviándolo al fondo de la red y encaminando a México hacia la victoria por 2-0. Pocas veces se ha visto un remate con tanto estilo en un Mundial. 

Cristiano Ronaldo contra España (2018)

El historial de Ronaldo en tiros libres no es tan bueno como se espera. Lanza muchos cada año y suele estrellarlos en la barrera o enviarlos por encima del larguero. Pero contra España en 2018 no falló ninguno.

Tras firmar ya un doblete, en el 88 se plantó ante una falta a 25 metros, con España 3-2 arriba.

El ‘7’ se adelantó y, con un disparo curvado, batió a De Gea por la escuadra.

El tanto recordó a su famoso libre directo con el Manchester United ante el Portsmouth, pero este llegó en el escenario más grandioso y coronó una de las mejores actuaciones individuales de la historia de los Mundiales. 

En su mejor momento, es imparable. 

Bobby Charlton contra México (1966)

Uno de los primeros grandes golazos del torneo. 

Charlton, motor del centro del campo inglés en su único Mundial, abrió el marcador en la fase de grupos ante México.

Martin Peters recuperó el balón en su campo, se lo cedió a Roger Hunt y este a Charlton, que inició la jugada. El mediocampista avanzó con fuerza, sorteó rivales al estilo de Steven Gerrard y, desde 25 metros, soltó un disparo. 

El balón se coló por la escuadra, Wembley enloqueció y Charlton se consagró como el mejor centrocampista del momento. Inglaterra acabaría alzando el trofeo, justo premio a su genio. 

Michael Owen contra Argentina (1998)

En 1998, Owen tenía solo 18 años y se consagró ante los acérrimos rivales de los Tres Leones. Inglaterra acabó perdiendo el partido tras la expulsión de David Beckham y una dolorosa tanda de penaltis. 

Pero, por un instante, pareció que Inglaterra tenía al mejor jugador del mundo, listo para llevar a la nación a la gloria por primera vez en 32 años. 

Beckham lanzó el balón desde su campo, Owen lo controló en el círculo central, superó a dos rivales con un recorte y batió a Roa con un remate certero. 

El tanto puso 2-1 a Inglaterra y confirmó a Owen como el mejor joven del planeta. Luego ganó el Balón de Oro tras una campaña extraordinaria, y aún es el más joven en lograrlo. Su actuación decidió el partido. 

Dennis Bergkamp contra Argentina (1998)

«¡Dennis Bergkamp! ¡Dennis Bergkamp! ¡DENNIS BERGKAMP!». Quizá el comentario más emblemático de cualquier gol de un Mundial, y fue más que merecido, ya que Bergkamp marcó el gol de la victoria en el minuto 90 contra Argentina en unos cuartos de final de infarto.

Frank de Boer lanzó un pase largo desde atrás, Bergkamp lo controló con suavidad, se deshizo de su marcador y, con el exterior del pie, batió al portero al segundo palo. 

Un gol tan brillante como técnico, que dejó al comentarista holandés en bucle, gritando hasta quedarse ronco. 

Con tres toques, el delantero clasificó a Holanda y pasó a la historia del Mundial. 

Joe Cole contra Suecia (2006)

¿El mejor gol de Inglaterra en un Mundial? 

En 2006, los Tres Leones buscaban coronar a su «Generación de Oro». Aunque no lo lograron, en la fase de grupos una jugada mágica de Cole hizo soñar a todos. 

Tras despejar un centro, el balón le llegó al escurridizo extremo a unos 35 metros del arco. Lo controló de pecho y, de volea, lo colocó en el ángulo, un espacio casi del tamaño de un sello postal, para poner a los Tres Leones por delante.

El partido terminó 2-2, resultado que clasificó a Inglaterra como primera de grupo, y de pronto Cole se convirtió en un jugador a seguir. 

Fue un destello de genialidad en una campaña que, más allá de ese instante, resultó decepcionante. 

Saeed Al Owairan contra Bélgica (1994)

Este tanto de Al Owairan con Arabia Saudí frente a Bélgica en el Mundial de 1994 podría parecer un clon de otro que aparecerá más adelante, pero merece su propia mención. 

Tras controlar el balón en su propio campo, superó a cuatro rivales en una vertiginosa carrera hacia el área y definió con precisión para dar a Arabia Saudí una victoria 1-0 en la fase de grupos. 

La victoria sorprendió a todos, pues Arabia Saudí alcanzó la siguiente ronda. Al Owairan sigue siendo un icono del Mundial, y con razón, pues marcó uno de los mejores goles en solitario de la historia del torneo. 

Aunque no es exactamente el mejor... 

Esteban Cambiasso vs. Serbia y Montenegro (2006)

Aunque el tiki-taka se asocia a España y al Barcelona de Pep Guardiola, en 2006 Argentina mostró su versión más pura: un gol de Esteban Cambiasso tras una jugada colectiva de un minuto.

Maxi Rodríguez recuperó el balón en su campo e inició una jugada de pases que mantuvo a la Albiceleste con la posesión durante un minuto, moviendo el balón de lado a lado mientras buscaban abrir la defensa rival.

Tras varios toques, Javier Saviola y Juan Román Riquelme combinaron un uno-dos y Riquelme cedió a Cambiasso, quien asistió a Hernán Crespo. El taconazo del delantero dejó solo al centrocampista, que remató al ángulo superior.

Crespo lo definió como «el gol más bonito».

Tras 24 pases, Argentina marcó quizás el mejor gol colectivo de la historia de los Mundiales y ganó 6-0, aunque solo por un instante pareció favorita.

Carlos Alberto vs. Italia (1970)

Quizás el gol clásico de todos los tiempos en un Mundial: el remate de primera de Carlos Alberto al final de una jugada increíble. Fue el primer torneo que se retransmitió en color y mostró lo brillante que era Brasil, con sus equipaciones amarillas y azules que cautivaron a una generación de aficionados. 

En la final vencieron a Italia 4-1 con tantos de Pelé, Gerson y Jairzinho. 

Sin embargo, fue Alberto quien entró en los libros de historia al cerrar una de las mejores jugadas del torneo. 

La jugada de nueve pases empezó en el campo de la Seleção, desorganizó a la defensa italiana tras un bonito triángulo y Jairzinho se desmarcó por la izquierda para cortar hacia el centro. Pasó a Pelé, mientras Tostão, el delantero brasileño, veía la carrera de Alberto desde el lateral derecho. Señaló y Pelé le sirvió el balón. 

Alberto remató de primera al ángulo inferior y marcó un golazo que mostró al mundo que Brasil era, sin rival, el mejor equipo del planeta. 

Benjamín Pavard vs. Argentina (2018)

Uno de los goles más bellos: Pavard acertó la red en un clásico de eliminatoria que Francia ganó 4-3. 

Su tanto, el segundo de los galos, fue un disparo magnífico desde el borde del área que pareció desafiar las leyes de la física. 

Tras un centro de Lucas Digne que la defensa argentina no logró despejar, Pavard se incorporó desde el lateral derecho, golpeó el balón de lado y lo envió con efecto a la escuadra. 

Un gol que mostró la calidad de Francia sobre el campo y que, por sí solo, justificó la victoria. 

Diego Maradona contra Inglaterra (1986)

¿Qué otra cosa iba a ser?

La genial jugada personal de Maradona ante Inglaterra suele eclipsarse por su gol de la «Mano de Dios», pero eso no resta mérito a la calidad de la acción: el ‘10’ superó a cuatro rivales, dio 11 toques en 11 segundos y batió a Peter Shilton por bajo. Se llamó «el gol del siglo» y, en GOAL, coincidimos. 

Gary Lineker, integrante del equipo inglés derrotado ese día, lo calificó como «el mejor gol de la historia».

En un terreno tan malo, hacer lo que hizo fue realmente extraordinario.

Fue la única vez que sentí que debía juntar las manos y aplaudir un gol. Una parte de mí estaba destrozada, pero sin duda fue lo mejor que he visto en un campo de fútbol; el mejor gol de la historia».

Anuncios

¿TE HA GUSTADO ESTA HISTORIA?

Añade GOAL.com como fuente preferida en Google para ver más de nuestras noticias

Sigue a GOAL en Google