EDITORIAL
Desde que Rafa Márquez abandonó el Barcelona en 2010, dejando solos a Carles Puyol y Gerard Piqué, que el Barcelona no tenía una nómina de centrales con tanta calidad como la que ofrecen en estos momentos el propio Piqué, Samuel Umtiti y su compatriota, el último en llegar, Clément Lenglet, sin olvidar a Thomas Vermaelen, relegado a cuarto central a la espera de la salida de Yerry Mina. "Clément es un jugador de presente y de futuro" se apresuró en afirmar el vicepresidente deportivo del Barcelona en la presentación del francés. Y no se equivoca. El Barcelona se lleva a una de las sensaciones de la última Liga, uno de los futbolistas con más proyección de Europa y un tipo con la cabeza en su sitio, que nunca está de más.
En su presentación el central reconoció que no ha hablado con Umtiti y Ousmane Dembélé porque "hay que dejarles tranquilos ya que tienen una final de Mundial". Lenglet es un chico que sabe ser respetuoso y por eso mismo ni se planteó no entrenar con el Sevilla la última semana a pesar de que el fichaje con el Barcelona estaba solo pendiente del pago. "La espera ha sido larga pero estuve tranquilo en todo momento porque el club me decía que estaba controlado, estaba preparado para venir y me entrené con el Sevilla porque intento hacer las cosas de la mejor forma posible". No es una pose, tal y como confirman en Goal sus más allegados.
Vivió con tranquilidad quedarse fuera de la convocatoria de la selección francesa a pesar de su temporada en el Sevilla. "Umtiti y Kimpembe son dos fenómenos y mi momento, si debe llegar, ya llegará" comentó a sus más íntimos en el momento en el que Didier Deschamps dio a conocer la lista del combinado galo, flamante finalista del Mundial. Eso sí, cuando Umtiti regrese tendrá competencia de la buena. "Vengo a aprender de él, que tiene más experiencia, y de todos en general pero si estoy aquí es porque busco ganar títulos y tener minutos" confesó sin tapujos.
Porque ahora lo que tocará es adaptarse, aunque no se marca fechas. "Hay que acostumbrarse al Barcelona, es un juego y un estilo distinto al de todos los otros clubes pero todo va a costar, no sé cuánto me costará pero algo costará, y hay que acostumbrarse a trabajar mucho en un club como este" aseguró antes de subrayar que, con 23 años recién cumplidos, "me siento ante la oportunidad de mi vida". Llega en el punto más álgido de su carrera, un momento en el que puede confirmarse como uno de los defensas centrales más importantes de los años que vienen. "En su momento rechacé a la Juventus porque no me sentía preparado pero ahora estoy listo para lo que venga" advirtió. Su suerte será la del Barcelona.

