La Champions League siempre deja emociones fuertes y polémica y no podía faltar en el duelo de octavos de final entre el Atlético de Madrid y el Liverpool. La gran controversia del primer tiempo llegó con una posible roja que perdonaron a Sadio Mané.
Mané vio la primera amarilla en el 40 por un codazo a Vrsaljko y Szymon Marciniak le enseñó la amarilla. Unos minutos después el senegalés sacó el brazo a pasear delante del lateral colchonero, como sucediese hace unos minutos, y termina impactando en el rostro del croata. El árbitro polaco dice que no hay nada mientras advierte al jugador del Liverpool de que tenga más cuidado a partir de ahora.

Klopp no quiso arriesgarse en la segunda parte y decidió quitar a su jugador del campo, ya que no había realizado una buena primera parte tras salir de lesión y corría riesgo de que acabara dejando a su equipo con diez jugadores y en el descanso lo sustituyó Origi.
Antes, Marciniak revisó el gol del 1-0 del Atleti por posible fuera de juego de Saúl pero la pelota le llegó tras un toque de Fabinho y no había infracción pero sí anuló acertadamente un gol a Salah por fuera de juego previo de Firmino.
