Aymeric Laporte, defensa de España, habló sobre la final del domingo contra Argentina y destacó el camino de «La Roja» hasta la final.
En una entrevista con el diario español «Marca», reconoció que, pese a su buen nivel en el torneo, aún no ha recibido el premio al mejor jugador del partido: «Nunca antes había recibido un premio así, así que la verdad es que no sé si lo espero o no».
Al preguntarle si hay un componente comercial detrás del premio al mejor jugador, respondió: «Sin duda; quien marque el gol de la victoria en la final se lo llevará, pero con ganar el Mundial me basta. Al fin y al cabo, los delanteros son los que siempre se llevan estos premios, y ya sabes cómo van estas cosas».
Sobre jugar con el joven Pau Cubarsi y encajar solo un gol en todo el Mundial, añadió: «Ya lo he dicho antes: el mérito es del sistema colectivo. Somos la última línea, pero el trabajo defensivo empieza en el delantero y llega hasta el portero. Evitar goles nos hace un equipo difícil de vencer».
Al hablar de Lionel Messi, su rival en la final, lo elogió: «Messi es una leyenda viva; todos crecimos viendo sus vídeos. He jugado muchos partidos contra él y solo tengo fotos (ríe). Siempre aparece en los momentos decisivos y ha marcado también mis momentos importantes. Es un jugador increíble y todos hemos disfrutado viéndolo jugar; ahora espero que el Mundial sea para nosotros, no para él».
Al preguntarle si ganar el Mundial tendría más valor por vencer a Messi, Laporte subrayó: «No importa quién sea el rival; aceptaré ganar el Mundial sea quien sea. Pero claro, vencer significa eliminar a otra leyenda, que se suma a las que ya dejamos atrás».
Sobre la dureza y agresividad de Argentina, admitió: «No me preocupa el ímpetu si se mantiene en el juego y el árbitro cumple su labor. Pero en los últimos partidos hemos visto acciones que quedan impunes, sobre todo por parte de Argentina, una selección que deja marcas y cicatrices en sus rivales».
Esto no debe permitirse en el fútbol, sobre todo en grandes torneos, pues puede hacerte perder la concentración y frustrarte. Es responsabilidad del árbitro controlarlo; si deja que uno o dos jugadores se pasen de la raya, el partido se convertirá en un caos. Nosotros, desde el inicio del torneo, hemos sido un equipo muy limpio y justo, no golpeamos a los rivales a propósito ni cometemos faltas imprudentes, y creo que eso es lo que debemos mantener en la final, aunque todo dependerá en gran medida de las decisiones arbitrales».
Sobre la idea de que llegar a la final ya es un logro que se debe disfrutar sin la presión de «las finales son solo para ganar», añadió: «Es cierto, pero también existe una sed insaciable de victoria y lo que el Mundial representa en la carrera de cualquier jugador o entrenador. Conformarnos con disfrutar sin darlo todo, tras ocho partidos duros, sería un golpe a nuestra moral. Hay que disfrutar, sí, pero también luchar y competir para hacer historia».
Negó haber recibido críticas en casa por la eliminación de Francia en semifinales: «No, no hay nada de eso; conocen mi trayectoria y me brindan un apoyo total».
Al cierre de la entrevista, al preguntarle si seguiría considerando su decisión de representar a España como una de las mejores de su vida, Laporte afirmó: «Sí, al cien por cien. No cambiaría por nada del mundo esa sensación de bienestar y pertenencia que he vivido en los últimos años, ni mi situación actual aquí».

