Una reacción particular. Una manera de "celebrar" un golazo bastante particular. Es así: Messi hizo un brutal gol que en otro contexto se hubiera celebrado con fuegos artificiales. Pero, en medio de la derrota ante Osasuna que deja al Barcelona sin ninguna chance de pelearle LaLiga al Real Madrid y un funcionamiento grupal muy lejos de lo esperable, los ánimos fueron otros.
Lionel Messi ya había intentando otras dos veces con faltas cercanas al área de Osasuna. No fueron grandes remates. Ambos por encima de la portería. Pero la tercera fue la vencida. Pese a la estrategia del conjunto visitante, de poner a un hombre acostado sobre la barrera par evitar el remate por abajo, el capitán culé alcanzó la rosca perfecta y la potencia necesaria para marcar un golazo.
¿La reacción? La Pulga hizo el gesto de "al fin", como si se hubiera sacado de encima un peso. Nada de sonrisas, ni siquiera gritar el gol. Con el tanto, Messi llegó a su tanto 701 en su carrera y se mantiene en lo más alto de la tabla de goleadores de LaLiga 2019/20, con 23 tantos.

