La eliminación de Argentina en el Mundial 2026 desencadenó disturbios en todo el país. Las protestas en calles y plazas dejaron varios muertos, decenas de heridos y choques con la policía en Buenos Aires.
Según el diario español «Marca», tres personas murieron en incidentes aislados durante las concentraciones que siguieron a la derrota 1-0 ante España en la final del Mundial disputada en el estadio MetLife de Nueva Jersey, Estados Unidos.
A pesar de la derrota, decenas de miles de argentinos salieron a las calles para apoyar a su selección; no obstante, en algunas zonas las celebraciones terminaron en tragedia.
En Rosario, Santa Fe, una mujer de 45 años murió al caer de la caja de una furgoneta durante un desfile.
La víctima, identificada como Erica Silvana M., cayó a la carretera y sufrió un traumatismo craneal grave que le causó la muerte en el lugar.
En Newquay, un hombre murió y tres resultaron heridos por la explosión de fuegos artificiales durante una concentración tras el desfile.
La policía local indicó que los artefactos estallaron cerca de un grupo de personas; los heridos fueron hospitalizados y se abrió una investigación para esclarecer las causas del accidente.
En Buenos Aires murió un hombre de 67 años por paro cardíaco mientras veía la final entre Argentina y España por TV.
Además, los servicios de emergencia atendieron a un hombre de 88 años que sufrió un ataque cardiorrespiratorio en Caballito y fue reanimado antes de ser hospitalizado, y a otro de 72 años con dificultades respiratorias.
Las autoridades reportaron unas 20 personas heridas durante las celebraciones por el subcampeonato de Argentina.
Entre ellos había un hombre de 47 años que se cayó desde unos cuatro metros cerca de la calle «9 de Julio» y sufrió fractura y luxación de pie.
El Servicio de Asistencia Médica de Emergencia (SAME) atendió además a varias personas con lesiones leves por aglomeraciones cerca de las pantallas gigantes y a dos jóvenes con intoxicación etílica.
En materia de seguridad, las fuerzas del orden detuvieron al menos a 12 personas tras la concentración de aficionados cerca del Obelisco.
La intervención policial para dispersar a la multitud derivó en enfrentamientos: los aficionados lanzaron botellas y otros objetos, y la policía respondió con balas de goma y gas lacrimógeno para controlar la situación.



