Hay mucho revuelo en Escocia, donde la reñida lucha por el título escocés se acerca a su punto álgido. Sin embargo, todo podría haber terminado el miércoles por la noche, de no ser porque al Celtic le concedieron un penalti en el último suspiro.
El Celtic sufrió el miércoles ante el Motherwell y parecía perder puntos, hasta que en el 97 el VAR intervino y señaló penalti.
La decisión fue, cuanto menos, dudosa: el defensa del Motherwell había despejado el balón de cabeza tras un saque de banda lejano, pero el VAR detectó una mano.
Kelechi Iheanacho marcó desde los once metros y dejó la diferencia en un punto a falta de una jornada. En la última fecha, Celtic recibirá al Hearts en Celtic Park.
Gracias a ese penal, al Celtic le basta con ganar por cualquier marcador, mientras que el Hearts debe sumar al menos un punto a domicilio.
Derrek McInnes, técnico del Hearts, está furioso: «Cuando oyes que el VAR revisa algo a favor del Celtic en el añadido, ya das por hecho que les pitarán penalti», protesta a Sky Sports.
«Es repugnante. Todo el mundo está en contra nuestra. Para mí, esto no es penalti. Es muy malo y parece que le han hecho un regalo al Celtic. Han tenido mucha suerte», concluye el enfadado técnico.
Gary Lineker critica la decisión. «Esta podría ser la peor decisión del VAR que he visto (y hay mucha competencia)», escribe el exdelantero en X. «Es increíble, con lo que hay en juego».




