Se cambiaron los papeles. Habitualmente es Sergio Ramos el que tiene que intentar parar a Lionel Messi como sea pero esta vez el argentino no supo medir en una entrada para robar el balón al español.
CR7, máximo goleador del Madrid en el Clásico
Messi fue presionar al capitán del Real Madrid para intentar robar el balón pero llegó tarde a hacer la entrada y con el otro pie barrió la pierna de Ramos. Hernández Hernández no perdonó al argentino y le mostró amarilla.
