Boca vuelve al Monumental por primera vez tras los incidentes que llevaron a mudar la final de la Copa Libertadores a Madrid y, más allá del enorme operativo policial que se espera en los alrededores de la cancha de River, el Xeneize tendrá su propia protección extra: el plantel de Gustavo Alfaro se trasladará a Núñez con el flamante micro blindado que le entregó FlechaBus a principio de la temporada.
River - Boca, por la Superliga: probables formaciones, hora, TV y todo lo que hay que saber
El vehículo, que está pintado de azul y amarillo y tiene ploteados el escudo del club de la Ribera y la frase "La mitad +1", es único en el mundo: está construido con materiales antivandálicos y antibalísticos, que no permtirían la rotura de los cristales que sí ocurrió el 24 de noviembre. "Tiene doble vidrio con una lámina de espesor muy gruesa en el medio, y eso no deja que la piedra que impacta pase para el otro lado. Llevaron un auto al predio de Boca en Ezeiza con los mismos vidrios blindados que se le pusieron al micro y hasta los mismo jugadores le pegaron con una maza y no se rompe. Le dieron fuerte, eh. Y nada", explicó Darío Ebertz, el chofer del ómnibus.
El Gringo, tal como lo llaman en Boca, era también el conductor del micro el día de los incidentes y, en diálogo con el diario Olé, contó cómo vivirá su regreso a la cancha de River: "Va a ser la primera vez que vuelva, pero sin dudas me genera una sensación muy rara, extraña. Es difícil, soñé un montón de veces con ese día. Pero trato de llevarlo lo mejor que pueda. El lugar que más miedo me da es en Quinteros, donde está la rotonda. Hay cuatro calles para todos lados. Ahí es donde debería estar la mayor cantidad de policías".
Más allá de sus sensaciones, Ebertz dice estar tranquilo: "Creo que esta vez no pasará nada, porque si ocurre algo es para que se desmadre todo de nuevo. Si volvemos a lo mismo es como que no aprendimos nada. Además, el micro está más seguro y eso ayuda".

