La final del Mundial no solo enfrentará a España y Argentina sobre el campo, sino también a miles de aficionados en las gradas, que preparan una protesta contra el presidente estadounidense, Donald Trump, y el titular de la FIFA, Gianni Infantino. La acción podría robar protagonismo a la ceremonia de coronación del campeón.
Los hinchas han lanzado una campaña poco convencional contra ambos, aprovechando la final en Nueva York/Nueva Jersey.
Según el diario saudí «Al-Sharq Al-Awsat», se repartieron tarjetas rojas entre los aficionados que acudían al estadio para enviar un mensaje directo a ambos líderes.
Los organizadores piden que se muestren en el momento de la entrega del trofeo, cuando Trump e Infantino coronen al equipo campeón.
Cada tarjeta lleva un código QR que remite a la plataforma «Final Red Card», con instrucciones sobre el momento exacto para mostrarla.
Su web indica: «Tras la revisión, por corrupción política y abuso de poder, la decisión es: ¡tarjeta roja!», imitando el sistema del VAR.
La iniciativa llega tras dos semanas de fuertes críticas a Trump e Infantino por la decisión de anular la suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun, expulsado en un partido, lo que le permitió jugar contra Bélgica en octavos.
La medida, sin precedentes en un Mundial, se adoptó tras una llamada de Trump a Infantino, lo que alimentó las sospechas de influencia política pese a la negativa del presidente de la FIFA.
Balogun jugó contra Bélgica en Seattle, pero no evitó la eliminación de Estados Unidos tras perder 4-1.

