José Mourinho, entrenador del Real Madrid, ha definido en poco tiempo la columna vertebral de su nueva alineación con el conjunto blanco, ya que Jude Bellingham, Kylian Mbappé y Vinicius Junior forman un tridente intocable más que nunca.
Según el diario español "Marca", esto ocurrió tras la participación del tridente como titular en los seis primeros partidos de la temporada, con el técnico portugués dispuesto a apoyarse en ellos también frente al Elche y el Atlético de Madrid, sin que ni siquiera el esperado derbi le haga plantearse darles descanso.
Las cifras reflejan la confianza absoluta que el entrenador deposita en sus tres estrellas, pues Mbappé ha disputado todos los minutos posibles, con un balance de 540 minutos de 540, mientras que Vinicius solo se ha perdido 10 minutos, todos ellos a raíz de cambios en los últimos minutos cuando los partidos estaban casi resueltos, en tanto que Bellingham ha participado en 515 minutos. Así, el tridente solo ha perdido 35 minutos en conjunto durante las seis primeras jornadas.
Un Real Madrid de ritmo rápido
Las decisiones de Mourinho también encajan con su idea de juego, ya que el técnico portugués busca construir un equipo "de ritmo rápido", vertical y capaz de castigar al rival en los espacios abiertos, según lo que dijo tras el partido ante el Rayo Vallecano.
Mourinho considera que la ejecución de este plan requiere la presencia de sus tres jugadores más potentes y con mayor capacidad para aprovechar los espacios ofensivos.
Mbappé encabeza, hasta ahora, la lista de las piezas ofensivas del equipo. Además de ser el único jugador ofensivo que ha disputado todos los partidos completos, el francés ha marcado 7 goles en el inicio de la temporada.
Mourinho quiere que Mbappé esté siempre sobre el terreno de juego, incluso cuando los partidos parecen resueltos, porque considera que cada minuto ayuda a Kylian a mantener su ritmo, a reforzar su confianza y a aumentar su voracidad goleadora, para que sea como su propio Cristiano Ronaldo.
Bellingham también recupera su mejor nivel, pues el jugador inglés vuelve a aparecer por distintas zonas del campo, a llegar al área, a apoyar al equipo y a participar de forma creciente en la creación de juego.
Pero lo que más convence a Mourinho es el liderazgo, ya que Bellingham desempeña dentro y fuera del campo un papel como uno de los líderes más destacados del vestuario, una personalidad que encaja a la perfección con lo que el entrenador exige a sus jugadores titulares.
Vinicius espera el gol
Vinicius, por su parte, continúa su evolución gradual hacia lo mejor, ya que Mourinho ha mostrado su satisfacción por la progresión del jugador, algo que confirmó públicamente, pues considera que al brasileño solo le falta llegar a la portería de los rivales para recuperar de forma definitiva su mejor versión, aquella que hizo de él uno de los delanteros con mayor capacidad para marcar diferencias en el mundo.
El entrenador trabaja para darle confianza, continuidad y un papel protagonista, pues Mourinho quiere que Vinicius se sienta importante, y sabe que la mejor manera de lograrlo es mantenerlo dentro del campo.
Mourinho sabe que las estrellas necesitan atención, pero también necesitan asumir responsabilidades, algo que reúne en su persona desde su llegada al banquillo.
El objetivo del técnico portugués no admite otra interpretación que la de conseguir la victoria, y para lograrlo quiere a sus mejores jugadores felices, plenamente concentrados y en su mejor estado.
Mourinho trata a cada jugador de la manera que considera adecuada, pero su primer paso para demostrar confianza ha sido el mismo para todos: mantenerlos en el campo el mayor tiempo posible, pues no hay lugar para el descanso del tridente "BMV" en el Real Madrid.
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