Boca Juniors goleó a Tigre por 3-0, se quedó con la Copa de la Liga Profesional y sumó su título 72 en la historia. Más allá de la importancia que tiene para la institución esta nueva estrella, para Juan Román Riquelme fue un triunfo que le sirve muchísimo por la disputa sobre el manejo del club que se vendrá a fines del 2023.
Apenas van dos años y medio del 10 en este rol de Vicepresidente y su Boca ya superó a todo el primer ciclo de Daniel Angelici. Durante este lapso de tiempo, con Román a cargo del fútbol, el Xeneize sumó cuatro títulos, tuvo dos triunfos en mano a mano contra River y se aseguró que disputará todas las Libertadores posibles bajo su gestión al haber conseguido el pasaje a la que se jugará el próximo año. Por otro lado, con el anterior mandatario, el azul y oro consiguió tres trofeos, no clasificó a la Copa del 2014 y cayó contra el Millonario tanto en la semifinal de la Copa Sudamericana de ese año como en los octavos de la edición del 2015, en el recordado episodio del gas pimienta.
Si bien Riquelme no es el Presidente de Boca, su rol ha sido determinante para que Jorge Amor Ameal ganara las elecciones del 2019 . Además, su figura ha sido el foco de todas las críticas mediáticas en cuanto al análisis político y de gestión del xeneize. También ha sido el apuntado por la oposición en múltiples entrevistas, mensajes en redes sociales y en las encuestas que se le envían a los socios para ir midiendo el clima.
La oposición está expectante y tiene su propio plan. Carlos Tevez parece ser el elegido para enfrentar a Riquelme en el duelo de ídolos. El Apache se ha mostrado de manera pública en redes sociales visitando distintos equipos top de Europa en los que él ha sido figura en su época de jugador. Esas apariciones parecen ir en conjunto con la bandera argumental que el Gobierno saliente del Xeneize puso sobre Román, al que han acusado de manera constante de llegar a este cargo "sin estar preparado".
Macri, Pompillo/Ameal y Angelici no pudieron disputar todas las ediciones de la Copa Libertadores en sus primeros ciclos como Presidentes. Riquelme consiguió algo inédito para el club al clasificar a todas las posibles, pero esta semana su Boca tendrá que derrotar a Deportivo Cali para asegurarse avanzar a los octavos de final y evitar "caer" a la Sudamericana. Todavía falta más de un año para las elecciones, por ahora la pelota la tiene Román, pero este mismo jueves contra los colombianos una derrota del xeneize podría ser un gol para la oposición. Este partido aún no está definido y cada objetivo será importante para inclinar la balanza para lo que se viene a fines del 2023.





