EDITORIAL
La renovación de Leo Messi sigue siendo secreto de estado aunque sí se sabe que la firma no es inminente. Así lo dejaron entrever a Goal fuentes cercanas al delantero, que desmintieron que su padre Jorge tenga previsto viajar a Barcelona la próxima semana para firmar el contrato que alargue el vínculo del rosarino con el club azulgrana hasta más allá de junio de 2018, cuando vence en estos momentos.
Las partes llevan en contacto desde enero de 2017, cuando empezaron las conversaciones por vía telefónica. Hace unas semanas Jorge se desplazó a Barcelona para hablar cara a cara con el club pero regresó días después sin que hubiera trascendido ningún detalle de la negociación que preocupa al barcelonismo, pues su estrella sigue pendiente de asegurar su continuidad y las informaciones al respecto llegan a ser contradictorias, asegurando unas que el acuerdo es total y otras que está paralizado.
En todo caso cabe no olvidar cómo el Barcelona ya esperó a renovar a Neymar Da Silva hace un año tras cerrar el ejercicio económico con el objetivo de contabilizar el aumento en el presupuesto de la siguiente temporada y no comprometer el balance financiero. El brasileño firmó el 1 de julio de 2016 una ampliación que pactó meses antes. Hoy, tanto el entorno de Messi como el Barcelona siguen transmitiendo una tranquilidad que encuentra su fecha de caducidad en la primera semana del próximo mes de julio, cuando arrancará el ejercicio económico de la próxima temporada.

