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Ferran Torres BarcelonaGetty Images

Honor y economía en juego en Estambul

Ganar la Europa League no arregla el descalabro económico sufrido tras la eliminación en la fase de grupos de la Champions League, pero sí amortigua el golpe que le supuso al Barcelona caer en la liguilla tras haber presupuestado llegar a los cuartos de final de la máxima competición europea. El club azulgrana perdió más de 20 millones de euros el día que el Bayern de Múnich le eliminó de la Liga de Campeones el pasado diciembre en el Allianz Arena, uno de los partidos más tristes del conjunto barcelonista en los últimos años. Desde hace muchos años, la entidad catalana cuenta en su presupuesto con llegar a los cuartos de final de la Champions, con lo que la eliminación le supuso borrar de golpe el ingreso de 9,6 millones por pasar a octavos y, evidentemente, los 10,6 millones que suponen clasificarse para cuartos.

La situación económica de la entidad no se podía permitir esa eliminación, aunque todavía puede recuperar una parte del dinero si consigue ganar la Europa League el próximo 18 de mayo en el Sánchez Pizjuán de Sevilla. Levantar el segundo torneo europeo no soluciona el problema, pero lo amortigua. Si el Barça finalmente puede ganarlo, se embolsará cerca de 15 millones de euros, 5 menos de los presupuestados. Pero todo pasa por superar este jueves al Galatasaray en el infierno turco del Nef Stadyumu. Al Barcelona no le queda otra, no le vale nada más que ganar en Estambul (18:15h) a un Galatasaray que logró desactivar el juego de posición que ha logrado implantar Xavi Hernández en un equipo al que le ha costado sangre, sudor y lágrimas dar la vuelta a una dinámica absolutamente negativa tomada en los últimos meses de 2021.

El empate a cero de la ida desactiva el partido disputado en el Camp Nou. En la eliminatoria, sin el valor de los goles fuera de casa, ya solamente cuenta el duelo de la vuelta en Turquía. Y ahí el Barça no puede fallar. Tras las dudas acumuladas en los partidos ante el Galatasaray y el Elche, el conjunto blaugrana llega con las ideas muy claras después de la buena actuación ante Osasuna, contra el que se recuperó de las mínimas incertidumbres generadas en los dos partidos anteriores. Los catalanes estuvieron correctos en la presión, sobre todo después de perder el balón, y acertaron en la selección de los momentos para romper líneas del rival, algo que no sucedió ante el Galatasaray en la ida de los octavos.

Uno de los jugadores que mejor estuvo a la hora de generar espacios en la defensa rival fue Ousmane Dembélé, que podría volver al once tras el buen rendimiento del domingo. El Barça necesita a jugadores que sean capaces de desorganizar la defensa rival y el francés, cuando tiene el día, es uno de ellos. Sin embargo, si tomamos como referencia la eliminatoria ante el Nápoles, que también se resolvió lejos del Camp Nou y en un duelo a cara o cruz, la delantera que sacó Xavi estuvo formada por Adama, Aubameyang y Ferran Torres. Quién está claro que no saltará al césped es Dani Alves, imprescindible para el técnico de Terrassa, pero que no podrá ayudar a sus compañeros al no estar inscrito en la Europa League. Tampoco han viajado Sergi Roberto, Ansu Fati y Samuel Umtiti, lesionados.

Ganar el título es algo más que levantar el ánimo del barcelonismo. Para Xavi, daría sentido a todo el esfuerzo hecho: "La Europa League nos daría acceso a la Champions y sería un título europeo que solidificaría este proyecto que estamos iniciando. Por lo tanto, es importante y tenemos mucha ilusión. Queremos demostrar que podemos competir en Europa".

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