Se terminó el semestre para los dirigidos por Alberto Gamero, que ha pesar de haber llevado a cabo un todos contra todos de alto nivel, se quedó corto en los cuadrangulares y quedó eliminado de forma prematura ante Atlético Nacional.
Bucaramanga se despidió con las botas puestas y se fue con el aplauso de su hinchada que acompañó hasta el final y reconoció otro gran semestre del conjunto Leopardo, con un fútbol efectivo, jugadores comprometidos y un cuerpo técnico que se ha ganado la continuidad al exponer un proyecto serio.
Para Millonarios el encuentro se queda en la anécdota, una más para sumar a una campaña en la que con muy poco, logró mucho. Una base de jugadores muy jóvenes y un DT que trabaja de forma incansable para consolidar un equipo competitivo, a pesar del poco apoyo de los directivos en materia de refuerzos.
Fin de temporada para el Embajador, que ahora debe pasar la página y comenzar a planear el segundo semestre, entendiendo que al compromiso y trabajo constante de los que están, se deben sumar fichajes de calidad, que aporten en lo competitivo y que le devuelvan a la hinchada la ilusión de pelear títulos.

