Una nueva era en el América llegó, después de mucho tiempo, con la destitución de Miguel Herrera y la contratación de Santiago Solari. La incertidumbre de ver a un nuevo director técnico en el banquillo Azulcrema era alta previo al Guardianes 2021, pero el argentino hizo olvidar rápidamente al estratega mexicano.
El movimiento por parte de la directiva de las Águilas fue sumamente sorprendente. Con dos perfiles totalmente diferentes, lo único en común de ambos estrategas fue su paso como futbolistas por el Atlante, pero a nivel de personalidad y estilo para dirigir, no existe nexo alguno.
Con el Piojo al frente, América adoptó la misma actitud que tenía Herrera como jugador. El equipo se tornó áspero, rudo y poco amigable. Aunado a ello, las controversias con árbitros y otros futbolistas eran constantes, provocando un plantel por demás hostil.
Claro, a nivel deportivo el desempeño de las Águilas bajo la tutela de Herrera fue casi impecable. Un equipo que trataba de la mejor manera posible al balón y, a pesar de la parte final de su mandato, fue contundente, dominante y efectivo.
Por ello, las dudas se acrecentaron cuando la directiva le dio las gracias a un técnico ganador y exitoso para incorporar a un Solari que, si bien dirigió al Real Madrid, fracasó a lo grande en la Champions League 18/19 al caer frente al Ajax.
Sin embargo, la oportunidad de dirigir al América no la iba a desaprovechar. Tras 11 jornadas, Solari tiene a las Águilas en el segundo puesto general con 25 puntos de 33 posibles y, de no ser por la derrota ante Atlas por el caso de alineación indebida, marcharían en la cima con una unidad más que Cruz Azul.
Además, Solari le cambió la personalidad a los Azulcremas dando el ejemplo con sus propias acciones. Tras la victoria 0-3 en el Clásico Nacional ante Chivas, Santiago esperó a todos los jugadores del Rebaño Sagrado, les extendió la mano y los consoló de manera sincera, una situación poco imaginable con Herrera.
Si bien el equipo no es tan vistoso, mantiene la efectividad a la que Miguel acostumbró a la afición Americanista. El club es, nuevamente, uno de los contendientes al título gracias a un buen trabajo por parte del Indiecito, quien ha demostrado aprovechar al máximo sus piezas semana tras semana.