De acusado a héroe en apenas unos minutos. Así fue la historia de Mohamed Salah ante el Hearts escocés, después de cometer un error ingenuo que privó a su equipo de un penalti, antes de regresar él mismo para corregir el rumbo y poner al Trabzonspor por delante.
La afición del Trabzonspor presenció un escenario dramático cuyo protagonista fue la estrella egipcia Mohamed Salah, durante el enfrentamiento del equipo frente al Hearts escocés, en los partidos de la fase de liga de la Conference League.
Un error ingenuo anula un penalti
La historia comenzó cuando un defensa del Hearts cometió un desliz evidente al tocar el balón con la mano dentro del área, por lo que el árbitro señaló un penalti merecido para el Trabzonspor en el minuto 25.
Pero la alegría de los turcos no duró mucho, ya que tras recurrir al videoarbitraje "VAR" se comprobó que Mohamed Salah estaba en fuera de juego en el momento en que se jugó el balón, por un ingenuo error de posicionamiento que le costó a su equipo la anulación del penalti, pese a lo evidente del toque de mano.
Salah repara lo que había estropeado
El Faraón egipcio no dejó a su afición mucho tiempo en la frustración; en el minuto 31, el Trabzonspor obtuvo un segundo penalti tras una clara falta sobre uno de sus jugadores dentro del área.
Y esta vez, Salah se encargó él mismo de ejecutarlo con gran templanza, enviando el balón con éxito a la derecha del portero del Hearts, para corregir su ingenuo error y dar a su equipo el merecido gol de la ventaja, transformando la ira de la afición en cánticos con su nombre.





