Luka Modric y el árbitro Melero López protagonizaron una de las anécdotas de la visita del Real Madrid a El Alcoraz para enfrentarse al Huesca en la 15ª jornada de LaLiga.
El colegiado tuvo distintos problemas durante la primera parte con el transmisor del VAR que lleva colocado en la cintura pero el croata apareció para ayudarlo a colocárselo correctamente y que no tuviera que detenerse el juego.

