Volvía LaLiga y volvía Gareth Bale. Y todo volvió a la normalidad, pero no por el extremo galés. Después de la eliminación en Copa del Rey a manos de la Real Sociedad, el Real Madrid buscaba la recuperación en Pamplona, donde el Osasuna medía la reacción del equipo de Zidane. Un entrenador francés que, si el sábado respaldaba a Bale en rueda de prensa, el domingo ratificaba sus palabras alineándolo como titular. Saltaba la sorpresa: el futbolista británico pasaba de estar cuatro partidos fuera de la lista, a ser titular en El Sadar. Alerta spoiler: el del Tottenham pasaría desapercibido de principio a fin, más allá de su casi fortuita participación en el empate parcial de Isco Alarcón.
LA ENTRADA DE RAMOS QUE INCENDIÓ LAS REDES
El inicio de la primera parte pareció una continuidad del partido del jueves. El Madrid, perdido sobre el terreno de juego, concedía ocasiones a un Osasuna que se pondría por delante en el marcador gracias a su buen hacer táctico, aprovechando una ocasión a balón parado convertida por Unai García. Pero los de Zidane no perdieron los nervios: Isco empató al aprovechar un fallido disparo de Bale, y después Sergio Ramos firmó la remontada a la salida de otro córner.
En la segunda parte, el Osasuna rozó el empate en un par de ocasiones, pero también tuvo el Madrid situaciones para sentenciar. Los rojillos seguían vivos, al tiempo que Lucas Vázquez reemplazaba a un desaparecido Bale. El extremo de Cardiff dejó una muy pálida imagen, lejísimos de su mejor versión, y el rendimiento ofrecido esta tarde será, seguramente, objeto de crítica por parte de la opinión pública y de la opinión publicada. Como sea, y ya parado de contragolpe, el Madrid estaba logrando el objetivo: ganar para curar la herida copera y sacar seis puntos de ventaja al Barcelona en lo más alto de la clasificación.
Salió Vinicius para los últimos diez minutos de partido, en los que el Osasuna lo intentó por todos sus medios. Ninguno le valió para llegar al empate y, por el contrario, los capitalinos aumentaron la ventaja en el 85', cuando Benzema fue paciente para esperar a Lucas en otro contragolpe y asistir al '17', que de primeras puso tierra de por medio. El golpe definitivo lo dio Jovic, que había reemplazado a Benzema sobre el final, apenas un par de minutos antes de marcar de volea tras una gran jugada colectiva. El Madrid volvió a la normalidad.
