El Real Madrid se llevó el Clásico ante su eterno rival, el Barcelona, con un resultado de 2-1 en el estadio Spotify Camp Nou, en la décima jornada de LaLiga.
El diario Mundo Deportivo señaló que el segundo gol del Real, anotado por Kylian Mbappé en el minuto 87, fue celebrado de forma estruendosa por el banquillo del conjunto blanco.
José Mourinho estuvo en el centro de la escena, ya que el técnico portugués saltó y no dudó en hacer gestos para celebrar el gol.
El diario destacó que Mourinho también abandonó el área técnica en varias ocasiones para protestar algunas decisiones arbitrales, siendo la primera vez tras el transcurso de 10 minutos desde el inicio del partido.
Después de eso, el técnico portugués y sus asistentes no dudaron en dirigirse al árbitro para protestar sus decisiones, lo que provocó algunos roces con el banquillo del Barcelona.





