El Real Madrid venció a domicilio al Racing por tres goles a cero, la noche del domingo, en la jornada 11 de LaLiga española.
La cadena Defensa Central informó de que el penalti señalado a favor de Kylian Mbappé acaparó los debates, ya que el jugador francés cayó dentro del área al inicio del partido, tras un choque con Iván Martín.
Los jugadores del Racing de Santander protestaron mucho por esta acción durante el encuentro y tras su conclusión.
Sin embargo, durante el descanso, antes del inicio de la segunda parte, la cadena DAZN realizó una entrevista a Iván Martín. El centrocampista fue quien colocó su brazo sobre Mbappé mientras este arrancaba con el balón, por lo que fue el jugador que provocó el penalti.
Ofreció su versión de lo ocurrido y, pese a reconocer el contacto con el jugador francés, considera que la jugada no merecía la señalización de un penalti.
Iván Martín dijo: «Le metí poco el brazo, pero este tipo de jugadas no se deberían pitar como penalti».
Y continuó: «El árbitro nos dijo que había visto un contacto, y que la tecnología del VAR le confirmó que existía».
Por lo tanto, a pesar de que el contacto se produjo y de que todos lo reconocen, insiste en que ello no era suficiente para señalar un penalti.
Iván Martín reconoció que chocó con Mbappé con el brazo, al colocarlo a la altura del pecho del jugador francés, impidiéndole continuar su arrancada, y señaló asimismo que el árbitro Munuera justificó su decisión por la existencia de un contacto, y que la sala del VAR lo confirmó. Todas las partes parecen coincidir en que se produjo dicho contacto.
No obstante, Iván Martín considera que eso no basta para señalar una falta dentro del área. Su entrenador, José Alberto, había afirmado que, pese a existir un toque, la jugada no incluye ninguna falta, al no haber empujón ni agarrón.
El problema del penalti que Iván Martín provocó sobre Mbappé radica en que sí hubo un contacto, lo que deja el asunto a criterio del árbitro. Si Munuera consideró que el contacto fue suficiente para obstaculizar a Kylian durante su arrancada, su decisión de señalar el penalti es correcta. Es imposible medir hasta qué punto influyó ese toque en el movimiento del jugador, y por ello la decisión del árbitro es la que prevalece.
La tecnología del VAR no puede intervenir en este caso, porque el árbitro vio la jugada por sí mismo y la valoró.
La sala del VAR habría podido corregir su decisión si no se hubiera producido ningún contacto, pero no fue lo que sucedió. Por esa razón no se le llamó a revisar la jugada, pese a los intentos del Racing de Santander de insistir en que esta tecnología se creó para abordar casos como este.







