El fichaje de Julián Álvarez por el Real Madrid parece cerrado; solo un giro radical lo reabriría, algo que el club descarta.
El club blanco mantiene su postura tras la oferta de 150 millones presentada el 9 de julio. El Atlético rechazó la oferta de forma tajante; más aún, algunas reacciones en sus pasillos fueron burlonas hacia su rival histórico, algo que se reflejó en las redes del club.
Pese a que el jugador expresó su deseo de marcharse tras vencer Argentina a Austria, el Real Madrid no ha modificado su postura, según «Marca».
El club blanco valora su potencial, tal como reflejó en una de las ofertas más altas de su historia, impulsada por el deseo de Florentino Pérez de fichar un delantero de primer nivel. Sin embargo, la directiva no planea entrar en una subasta ni presentar nuevas ofertas.
Su propuesta superó con creces a las demás. El Barcelona, otro pretendiente, solo llegó a 100 millones, 50 menos que el Real, y su delicada situación económica le impide mejorar la propuesta.
Sin embargo, el Atlético rechazó la propuesta, lo que prácticamente descarta su llegada al Bernabéu. Aun con los recientes cambios en la propiedad, vender a una de sus estrellas al eterno rival es un paso delicado por la oposición de la afición.
Por ahora el Real Madrid observa desde la distancia, mientras otros clubes como Barcelona, Arsenal y París Saint-Germain valoran su fichaje.
La oferta del Real Madrid ha marcado un techo alto, por lo que cualquier otro pretendiente deberá presentar un proyecto sólido, deportivo y económico, para convencer al Atlético de aceptar menos.
Por ahora todo aleja a Álvarez del Madrid, pero si ningún otro club llega a esa cifra, el Atlético podría replantearse la venta.
Parece ficción, pero en el fútbol lo imposible a veces se hace realidad.


