Como si fuera el mismísimo gol del título, así festejó Jorge Sampaoli el gol de Marcos Rojo ante Nigeria para el 2-1 de la 'Albiceleste' que le permitió clasificar a octavos de final en el Mundial de Rusia 2018 .
Y no era para menos, quedaban cinco minutos para que se cumpliera el tiempo reglamentario y el empate no favorecía a los sudamericanos, sumado a que Islandia también empataba ante Croacia y mantenía viva su aspiración.
El desahogo de Sampaoli por la anotación fue evidente. No es secreto que su paso como técnico del seleccionado ha tenido más bajas que altas y su travesía en la Copa del Mundo no ha sido la más afortunada después de empatar ante Islandia y caer ante Croacia. Corrió por la cancha, gritando, saltando. Y también curiosamente, solo, alejado de los jugadores.
El ambiente tenso y lleno de rumores que rodeó la concentración en los últimos días marcaba el pulso. Por eso, sin dudas, el festejo desatado de Sampaoli tuvo mucho más de fondo.





