"En los centros, Luuk de Jong es más peligroso que Neymar". Esa es una frase pronunciada por Ronald Koeman en el marco de una entrevista con la cadena neerlandesa NOS, hace un par de semanas. Durante esos días, el entrenador del Barcelona también concedió una charla a Mundo Deportivo, en la que también habló del nuevo delantero del equipo, fichado en el último minuto del mercado veraniego. "Es más referencia, va muy bien por arriba y es el tipo de jugador que puede cambiar un partido", insistió el técnico, compatriota de De Jong y quién fue su valedor en la selección de Países Bajos. A Koeman, el nueve espigado del Sevilla le encantaba. Se lo estuvo pidiendo a la secretaría técnica durante buena parte del mercado y, finalmente, consiguió su llegada en los instantes finales, pese a no convencer a la dirección deportiva del conjunto blaugrana.
A día de hoy, Luuk de Jong no está cumpliendo con las expectativas generadas por su entrenador. Fue titular ante el Bayern, entró en el segundo tiempo ante el Granada y volvió a completar el once de Koeman este jueves en Cádiz. Y en los tres partidos, el nuevo 'killer' del Barça desesperó a todos. De Jong es un nueve referencia, estático y lento, al que le está costando horrores adaptarse al juego del equipo blaugrana. Sus características le impiden participar en la generación del juego y le obligan a buscarse la vida dentro del área para cazar balones, pero si tan siquiera consigue imponerse y marcar territorio en su zona teóricamente predilecta. Ante el Granada remató una vez y le salió arriba cuando estaba sólo a un metro de la portería. Ante el Cádiz, ni remató. Luuk de Jong no tocó ni un solo balón dentro del área, no disparó y no cabeceó. De hecho, el delantero no ganó ningún duelo aéreo con la defensa del conjunto gaditano. Parece extraño que un delantero internacional de su nivel no encuentre la manera de contactar con el balón en el rectángulo del área, que se encuentre siempre en el sitio más lejano al esférico y que no consiga ganar duelos individuales en los centros, midiendo casi 1,90 metros.
Pero no son solo sensaciones, también los datos respaldan la falta de adaptación del neerlandés. De Jong generó en el Nuevo Mirandilla menos fútbol que cualquiera de los otros titulares. De los jugadores que disputaron, como mínimo, los mismos minutos que el '9', De Jong fue el que menos veces entró en contacto con el balón. Lo tocó 28 veces en 68 minutos, teniendo la media más baja de toques por minuto de todo el equipo, incluídos los futbolistas que entraron en los últimos minutos. En cuanto a pases, Luuk de Jong también fue el que menos participió en relación a los minutos jugados. Dio 18 pases en más de una hora de juego, los mismos que Coutinho en 22 minutos y que Nico González en el poco más de un cuarto de hora que estuvo en el campo. Yusuf Demir acumuló 17 pases, uno menos que De Jong, pero solamente disputó 45 minutos. Es decir, el delantero neerlandés ejecutó un pase más que el austríaco jugando 23 minutos más. El tercer jugador con menos pases en relación a sus minutos fue Óscar Mingueza, que terminó con 46 pases en los 90 minutos, casi el triple que De Jong.
