El fútbol es efímero. Pero más aún el tiempo. 12 años pasaron en un abrir y cerrar de ojos desde que Marcelo Salas jugó su último partido con la Selección chilena. Y lo hizo a lo crack. Sólo como él lo sabe hacer.
Un 18 de noviembre de 2007 en el Estadio Centenario, Marcelo Salas anotó los dos goles de Chile contra Uruguay.
Jornada histórica para Salas, y para el Chile que se preparaba clasificando al Mundial de Sudáfrica 2010, donde el Matador no viajó, dejando su lugar para las nuevas generaciones.

