Fran Escribá ha dejado este domingo de ser el entrenador del Celta. Lo hace después de la derrota del equipo gallego ante el Getafe, por la jornada 12 de LaLiga, tal y como anunció la propia entidad celeste.
El entrenador de 54 años sabía de antemano que, si no lograba vencer en Balaídos al equipo de José Bordalás, sería cesado por la directiva del cuadro gallego. Y eso es lo que ha ocurrido después de que los madrileños se impusieran 0-1 con un gol marcado por Kenedy (minuto 37).
Escribá había llegado al Celta el 3 de marzo de 2019, tomando las riendas del conjunto olivico en la decimoséptima posición del campeonato. Casi tres meses después, el 22 de mayo, renovó su contrato con los gallegos por dos temporadas al salvar a su equipo del descenso. Sin embargo, menos de un semestre después, su vínculo se ve interrumpido por malos resultados.
Curiosamente el Getafe había sido protagonista en los dos ceses que sufrió anteriormente el preparador valenciano, ya que fue despedido por Ángel Torres en 2015 cuando el conjunto azulón se iba a Segunda, y finalizó su etapa en el Villarreal al caer 4-0 en el Coliseum Alfonso Pérez.
Con apenas 9 puntos en 12 presentaciones, el Celta está en el puesto 18 de la clasificación, sólo por encima del Espanyol (8) y del Leganés (5). La próxima semana deberá visitar nada menos que al Barcelona en el Camp Nou, por la jornada número 13 del campeonato doméstico (sábado 9 de noviembre, 21:00 horas).
ASÍ REZA EL COMUNICADO OFICIAL
Fran Escribá y su cuerpo técnico no seguirán al frente del banquillo del RC Celta. El club desea transmitir su más sincero agradecimiento, tanto al entrenador valenciano como a sus colaboradores por su trabajo, profesionalidad y esfuerzo demostrado durante su etapa en el RC Celta. Para el recuerdo de la familia celtista quedará la permanencia cosechada la pasada temporada en el marco de A Nosa Reconquista.
El RC Celta desea a Fran Escribá y sus ayudantes el mayor de los éxitos en el futuro, tanto en lo profesional como en lo personal.
ESCRIBÁ: "ESTARÉ PARA PREPARAR EL PARTIDO"
Tras la derrota ante el Getafe, y sin que hubiera sido anunciado su despido, Escribá se mostraba con ganas de seguir al frente del primer equipo del Celta.
"El vestuario está dolido, porque la trayectoria no es buena. Llevamos un último mes a nivel de resultados muy terrible", reconocía en rueda de prensa.
Y, consultado acerca de su posible despido, reconocía: "Ni idea, hasta que me digan lo contrario estaré para preparar el partido ante el Barcelona. Por supuesto, no tengo ninguna duda de que puedo revertir esta situación por complicada que sea".





