Un Clásico deja muchas escenas y algunas pasan más inadvertidas que otras. Eso es lo que le pasó a Gerard Piqué durante el Clásico, cuyos irónicos aplausos al árbitro mientras expulsaba a Sergi Roberto pasaron casi de puntillas.
Los grandes Clásicos del fútbol europeo
El central del Barcelona aplaudió repetidamente de forma prolongada en dirección al colegiado Hernández Hernández mientras el trencilla hablaba con Sergi Roberto en los instantes finales de la primera mitad.

La acción de aplaudir a un árbitro de forma irónica es habitualmente sancionada con cartulina amarilla y en ocasiones con un castigo superior si este gesto, interpretado entonces como desconsideración, ha sido recogido por el árbitro en el acta, algo que no ocurrió en esta ocasión.
Gerard Piqué disputó los 90 minutos del partido entre el Barcelona y Real Madrid sin ver ninguna tarjeta.





