Jude Bellingham admitió que el ambiente en la concentración inglesa durante la Eurocopa 2024 no era el mejor fuera del campo.
Aunque los “Tres Leones” llegaron a la final y cayeron ante España, el equipo de Gareth Southgate mostró un nivel mediocre durante el torneo; Sus palabras llegan desde la concentración actual en Estados Unidos, mientras el nuevo seleccionador, Thomas Tuchel, intenta forjar un espíritu de equipo cohesionado de cara al Mundial de este verano.
En una entrevista con el programa «Lions' Den» de la selección inglesa, Bellingham recordó: «En la Eurocopa cometimos errores fuera del campo. No sentí que el grupo estuviera tan unido como debería; las altas expectativas tras el Mundial 2018 y Catar 2022 nos afectaron».
El astro del Real Madrid añadió: «No jugábamos bien, así que, incluso cuando ganábamos, no sentíamos la alegría y la satisfacción esperadas; hay que tener mentalidad agresiva y ganas de ganar, pero las victorias pasan rápido y debimos disfrutar más esos momentos».
Y concluyó: «Ahora hemos aprendido que el héroe de una final no siempre es el que esperas, así que todos debemos estar preparados, sentirnos valorados y disfrutar del viaje».
En la Euro 2024, Inglaterra se salvó gracias a su doblete ante Eslovaquia en octavos, venció a Suiza en penaltis y eliminó a Holanda con un tanto en semifinales. A pesar de que su tanto ante Eslovaquia ya es una de las jugadas más recordadas, Bellingham admitió que ese recuerdo aún le provoca malestar: «Recuerdo cómo me sentía en ese momento; la situación era muy mala y estábamos a punto de decir adiós al torneo. Entonces recordé cuando era niño y veía a Inglaterra eliminada de grandes torneos por selecciones inferiores, y me dije: “Dios mío, estoy a punto de formar parte de un momento así que sacude los cimientos del fútbol inglés”».
En el Mundial actual, Bellingham compite con Morgan Rogers por un lugar en la alineación de Tuchel para el partido contra Croacia del miércoles. Tras brillar en el amistoso contra Costa Rica, ha reforzado su posición, aunque sigue compitiendo con Rogers. «Morgan es genial, un poco ruidoso, y a menudo discutimos con calor, pero competimos como hermanos. El entrenador nos dijo que competimos por la misma posición, pero ahora es más flexible tras vernos jugar en otras. No le guardo rencor cuando él juega y yo espero en el banquillo».
