EDITORIAL
Ousmane Dembélé se encuentra ya en la fase final de la recuperación de la ruptura del tendón femoral de la pierna izquierda. Tanto es así que incluso ya se ha calzado las botas para realizar ejercicios con balón, tal y como esta semana ha mostrado FCB World a través de un vídeo en el que se puede comprobar como el jugador está cerca de reaparecer, por lo menos en los entrenamientos con sus compañeros. Si puede llegar al Clásico es una posibilidad todavía remota pues tras ser operado el pasado 19 de septiembre se le diagnosticó un periodo de baja de tres meses y medio que no se cumplirán hasta la primera semana del mes de enero de 2018.
Sin embargo, el jugador ha asegurado este fin de semana en su Rennes natal que "estaré de vuelta con el grupo en dos semanas", cuando faltarán diez días para visitar al Real Madrid. Habiendo estado casi tres meses en el dique seco y con solo tres partidos -ninguno completo- a sus espaldas, es poco probable que pueda ser titular en el Santiago Bernabéu, aunque naturalmente cabe esperar a la evolución que pueda presentar hasta entonces.
El Barcelona, de hecho, no hará excepciones con él. Es decir, priorizará la total recuperación antes que adelantar su regreso tal y como hace con todos los jugadores lesionados. A fin de cuentas, sin él ha mantenido una trayectoria intachable, concediendo apenas dos empates en trece partidos de Liga, uno en cinco de Champions League, y ganando el único partido disputado en la Copa del Rey hasta la fecha. El Barcelona sigue creciendo a pasos de gigante y cuando Ernesto Valverde pueda volver a tener a Dembélé a disposición el equipo estará listo para la fase decisiva de la temporada. Cada vez falta menos para ambas cosas.

