EDITORIAL
Frenkie De Jong cumple un año como jugador del Barcelona, a pesar de que no se enfundara la casaca azulgrana hasta meses después, en julio, con la entonces reciente eliminación europea del Real Madrid bajo el brazo y la certidumbre de que el centrocampista con más proyección del planeta había elegido el club azulgrana. Han pasado seis meses desde entonces y De Jong no está del todo satisfecho. "Me pongo un seis porque puedo hacerlo mejor" afirma en una entrevista en el diario Sport en la que sostiene su intención de vestir la casaca barcelonista hasta el fin de sus días como profesional.
El fichaje del holandés fue una de las mejores noticias del 2019, si no la mejor. El club catalán supo asegurarse hace un año el concurso de un jugador llamado a marcar una época y a quien en Barcelona se le señala como el continuador del camino que antes siguieron Johan Cruyff o Pep Guardiola pero, arrastrado por la dinámica del equipo, todavía no ha alcanzado el nivel que mostró en el Ajax. Sin embargo, ya es el segundo jugador de campo con más minutos del equipo -solo superado por Gerard Piqué- y el único centrocampista que no rota. Por lo menos no lo hacía con Ernesto Valverde.
El txingurri y su staff solo hablaban bien de él y a pesar de que Quique Setién todavía no se haya referido a él frontalmente, ante el Ibiza, cuando el holandés fue el catalizador del juego del equipo para servirle a Antoine Griezmann la asistencia con la que el francés pondría el empate, quedó claro que el cántabro le reserva un lugar especial en el equipo. De Jong quiere más y está listo para ello. Aspira a "ganar la Champions League" esta misma temporada tras quedarse a las puertas de la finalísima en la pasada y no dosificará esfuerzos para ello.
Sin embargo, con la llegada de Setién su rol puede verse redefinido hacia algo más próximo a lo que mostró en el Ajax, cuando era el amo y señor de un equipo que siempre miraba la portería contraria. Es algo que el cántabro quiere recuperar para el Barcelona y para ello necesita la mejor versión del holandés, que el sábado se estrenará como titular a sus órdenes en un partido de Liga y en un campo tan complicado como Mestalla frente al mismo rival que sentenció a Valverde ganándole la Copa del Rey la temporada pasada. Como entonces no estará Luis Suárez pero, a diferencia de lo sucedido en el Villamarín el factor De Jong tiene que resultar cada vez más decisivo en el nuevo Barcelona.
