Es un hecho histórico en las casi tres décadas de la Champions League. Nunca se habían pitado cuatro penalti en una primera mitad por eso el Sevilla-Salzburgo pasa al libro de los récord.
El colegiado bielorruso Aleksei Kulbakov entró de este modo en la historia al señalar cuatro penas máximas en 30 minutos.
Tres penas máximas sobre Adeyemi
El joven futbolista del Salzburgo, muy incisivo en la primera mitad, sufrió tres faltas dentro del área sevillista que el colegiado del partido convirtió en penalti, tras la pertinente revisión del VAR.
El primero llegó en el minuto 10' por un empujón de Diego Carlos sobre la misma línea del área grande que tras ser revisado durante unos minutos, se decidió indicar la pena máxima. Lo lanzó el propio Adeyemi y lo falló al intentar ajustarlo al palo izquierdo de Bono.
El segundo se señaló en el minuto 20' tras otro empujón, en este caso, absurdo, de Jesús Navas sobre el propio Adeyemi. El delantero pidió lanzarlo para resarcirse del fallo anterior, pero se decidió que fuera Sucic quien lo lanzara para acabar transformándolo.
El tercero, el más claro de todos, llegó en el minuto 35' tras una salida a destiempo de Bono que arrolló nuevamente al alemán de 19 años. De nuevo, discusión entre Sucic y Adeyemi y decisión desde el banquillo de que lo lanzara el croata, quien lo estrelló en el palo.
Penalti sobre En-Nesyri, gol de Rakitic
En el minuto 40 llegó el cuarto penalti señalado, en este caso por un agarrón sobre En-Nesyri que el colegiado no tuvo dudas para pitarlo. Rakitic tomó la responsabilidad, lo lanzó y engañó al meta del Salzburgo para poner el empate (1-1).





