Tan solo unas horas antes del estreno en la Champions League ante el Young Boys, un grupo de lugareños se reunió en Viktoriastrasse, donde se hospedaba el Manchester United. El conjunto inglés no debía salir del hotel hasta las 17:15 horas, pero los aficionados no querían perderse la oportunidad de ver a uno de los más grandes del fútbol mundial: Cristiano Ronaldo.
Muchos acudieron con carteles de cartón hechos en casa para llamar la atención de CR7, otros coreaban su nombre mientras el plantel abandonaba las instalaciones del hotel. Cuando el United partió hacia el Wankdorf Stadion, los niños, emocionados, pasearon en bicicleta por las calles con la ilusión de ver al delantero que estaba a punto de hacer su estreno en la Champions.
Dentro del estadio, habían aficionados con camisetas del United por todas partes. Mientras Cristiano practicaba sus remates al arco en el calentamiento previo al compromiso, cada tiro con destino al fondo de las redes fue recibido con la ovación del público y el grito característico de CR7: "Siiiuuu", con el que festeja cada uno de sus goles a nivel de clubes y de selecciones.
Una mujer que formaba parte del protocolo de seguridad del estadio y no formaba parte de la euforia desatada por Ronaldo, fue víctima de un pelotazo del delantero portugués en el calentamiento. El crack del United se acercó para ver cómo se encontraba y una vez finalizado el compromiso, le regaló la camiseta que utilizó en el partido para resarcirse de lo sucedido.
La historia no fue distinta el día anterior, cuando el equipo se entrenaba en el estadio frente a las cámaras de los medios de comunicación. Todas las miradas estaban centradas en cada movimiento de CR7, cada toque, cada diálogo con sus nuevos compañeros. Periodistas, aficionados, rivales, expertos: todo el mundo quiere ser parte de esta nueva etapa del cinco veces ganador del Balón de Oro.
Incluso después de haber conseguido una de las mayores victorias de su carrera, David Wagner, director técnico del Young Boys, tuvo que dedicar tiempo en la rueda de prensa para hacer un balance de lo que fue el partido realizado por Ronaldo. Algo poco común en esta clase de partidos, en los que los estrategas no suelen opinar más allá de lo que hagan sus dirigidos.
"Creo que hizo un buen trabajo. Fue una sensación de alivio cuando dejó el campo", dijo el técnico del Young Boys sobre el delantero portugués, que dejó su sello en esta primera fecha de la fase de grupos de la Champions League con un gol en territorio suizo, aunque no le alcanzó para darle los primeros tres puntos al United.
Desde que los Red Devils anunciaron su contratación el pasado 27 de agosto, todo ha sido un espectáculo sobre la figura de CR7. Las camisetas con su nombre se han vendido a un ritmo vertiginoso en la tienda oficial del club e incluso cuesta conseguirlas en todas las tallas. El regreso de Ronaldo ha revolucionado por completo la actualidad del club inglés.
Getty ImagesA pesar de todo el show mediático que se ha desatado, Manchester United no quiere distraerse por la inevitable tormenta de marketing que acompaña el regreso de Ronaldo. El propio Solskjaer se ha referido a esta situación en varias ocasiones y cómo planea gestionar el rendimiento del capitán de Portugal.
"Nos respetamos mutuamente, pero él sabe que tengo que tomar las decisiones sobre cuándo jugar, cuándo no jugar, es mi trabajo dirigirlo y sacamos lo mejor de él. Quiero ver lo mejor de Cristiano y eso viene a partir de una buena comunicación", dijo el noruego.
Hay muchos que sostienen que Cristiano no necesita ningún tipo de entrenamiento de adaptación o alguna indicación especial, pues se trata de un jugador excepcional cuya calidad ha quedado demostrada en cualquier cantidad de oportunidades; sin embargo, Ronaldo sigue ansioso por aprender de Solskjaer y probar otras variantes en el esquema del United.
Pero el circo fuera de la cancha, sin duda alguna, continuará. No sería de extrañar que los aficionados esperaran 45 minutos después del final del próximo partido en Old Trafford, con la esperanza de recibir un saludo de la máxima estrella del United después de culminar sus entrevistas con los medios, como sucedió después del debut ante Newcastle.
Si bien el United no puede controlar el circo mediático fuera de la cancha, el objetivo del club es no convertirse en el Ronaldo FC. Es por eso que el United se ha tomado la tarea de involucrar a otras figuras del equipo en comunicarse con al prensa, como sucedió el pasado lunes con David de Gea cuando se esperaba que fuera Ronaldo.
La historia de Lee Grant sobre cómo Ronaldo influyó en el equipo para que no comiera postre el viernes, fue respondida por Solskjaer de manera contundente: "Obviamente esto es una broma de Granty en una oportunidad con algunos compañeros y exjugadores. No es que nos gustaba la comida chatarra y Cristiano cambió ese hábito", dijo el noruego para cerrar el tema.
Estas historias serán el pan de cada día en los próximos dos años, pero Solskjaer tiene como objetivo que el equipo no se desvíe por el circo mediático que genera Ronaldo. Después de todo, esto sigue siendo el Manchester United.




