Cómo le fue a Tevez contra River

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La compleja renovación firmada durante los meses de inactividad por la pandemia, aunque nadie se atreva a decirlo expresamente, habría sido la última. Carlos Tevez tiene prácticamente resuelto ponerle fin a su carrera en algún momento del 2021. Por eso, empieza a despedirse del eterno rival: en su tercer Superclásico del año, después del que se disputó en la Copa Diego Maradona y el de la Fase Clasificación de la Copa de la Liga Profesional, en los cuartos de final del certamen cortó con una extensa racha y volvió a convertir después de cuatro años y medio ante el tradicional rival, para terminar festejando en los penales luego del 1-1.

LAS FORMACIONES DE BOCA Y RIVER

Para el Apache, el Superclásico se resume en una imagen simbólica. Ese aleteo gallinesco, en un estadio Monumental colmado únicamente por hinchas de River (una rareza por esos tiempos) que veían cómo la serie de semifinales se les escapaba entre los dedos a dos minutos del final del partido, es uno de los íconos de aquel encuentro por la Copa Libertadores 2004. Sin embargo, si se aleja un poco el zoom y se observa el panorama más amplio, esa acción de Carlitos   -que le valió la expulsión por el festejo, que Héctor Baldassi consideró provocador- es apenas una anécdota que justificó la euforia local por el gol de Cristian Nasuti en la última jugada y que precedió al éxtasis de todo el Xeneize en una serie de penales que tuvo a Roberto Abbondanzieri como héroe. Y, hasta fines de 2016, había sido el único duelo frente al Millonario en el que el Apache había tenido cierta incidencia en el resultado.

El 11 de diciembre de ese año -antes de que viajara a China para sumarse al Shanghai Shenhua- el Apache había brillado en el Superclásico: con dos goles suyos, el Xeneize dio vuelta un partido que venía complicado y terminó festejando el triunfo 4-2 que lo llevó a la punta de la Superliga.

Sin embargo, esa gran imagen que había dejado Tevez estuvo muy lejos de la que exhibió en los dos primeros duelos contra el rival de toda la vida que disputó en su regreso en 2018: Tevez había quedado en deuda en la derrota 2-0 en la Supercopa Argentina y, por la Superliga, desaprovechó la chance que le dio Guillermo Barros Schelotto para ser titular. Ausente, inconexo e impreciso, el capitán azul y oro pasó prácticamente inadvertido por La Bombonera, salvo por un remate que dio en la mano de Leonardo Ponzio y pudo haber sido penal. Pero el destino le dio una chance más, ni más ni menos que en la final de la Libertadores: entró desde el banco y generó una chance clarísima que Benedetto desaprovechó. De cara a la revancha, jugada casi un mes después en Madrid, todavía resuenan las críticas hacia el Mellizo, quien lo mandó a la cancha a los 110 minutos , inmediatamente después del tanto de Juanfer Quintero. La heroica no llegó y el final de la historia es por todos conocido.

Ya con Alfaro en el banco, el certamen continental volvió a enfrentarlos un año después, pero en semifinales. Para Lechuga, el delantero no debió ser titular en la ida y lo dejó en el banco , para que ingrese a los 10' del segundo tiempo , con el encuentro 0-1. Intentó reparar el error para la revancha y estuvo desde el inicio , pero tampoco pudo dar vuelta la llave y vio festejar a River de nuevo, esta vez en La Bombonera.

En total, Carlitos disputó 20 encuentros por los puntos contra el conjunto de Núñez con la azul y oro: los útimos tres en el 2021, por la Copa Maradona, el interzonal de la Copa de la Liga Profesional 2021 y los cuartos de final del mismo certamen, respectivamente, que terminaron todos en empate, aunque en el último se pudo imponer por penales; nueve por el torneo local, los dos de la serie copera de 2004, el de la Supercopa Argentina, los dos de la final de la Copa Libertadores 2018 y los dos restantes del certamen sudamericano de 2019. A nivel personal convirtió cuatro goles (Libertadores 2004, los dos del Campeonato 2016-17 y el de los cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional), en tanto que sumó dos rojas directas: a la tarjeta que vio por el festejo de ese solitario grito en el Antonio Liberti, se le suma la expulsión por darle una dura patada de atrás a Horacio Ameli en la derrota 1-0 del Clausura 2004, en La Bombonera. El historial, en tanto, aún lo tiene en desventaja; ganó cinco, perdió siete y empató ocho. Y si se agregan los amistosos de verano, el balance es aún peor: jugó cuatro y en todos el conjunto de la Ribera cayó derrotado.

Cómo está el historial entre Boca y River

Casualmente fue un Superclásico el que le abrió la puerta a Tevez para empezar a tener continuidad en la Primera de Boca, pero no por su buena actuación. De hecho, ni siquiera jugó ese partido: tras el 0-3 del Apertura 2002 en el Alberto J. Armando, Oscar Tabárez decidió empezar a guardar a los titulares para la Libertadores y, una fecha después de aquel partido, el punta fue titular en el 1-0 frente a Lanús, en el que sería su segundo encuentro oficial en el club. A partir de ahí, nunca más saldría de la consideración del entrenador.