En Rusia lo tienen claro: no quieren amenazas ni problemas en los estadios ni en los alrededores. Es por esto que la seguridad en el país que alberga la Copa Confederaciones 2017 es total. Incluso comienza desde antes de entrar al territorio.
Para que exista un registro de quiénes están dentro de Rusia, el Gobierno tiene implementadas las visas. Si bien los aficionados que tienen boletos para el torneo en curso no tienen que tramitarla, sí deben hacer el procedimiento para contar con el Fan ID. En este vienen todos sus datos incluidos. Todos están registrados y seguidos de cerca por la FIFA.
Además, las calles de Rusia están plagadas de seguridad. Hay hombres de negro, también otros que visten uniformes cafés. Policías locales y militares para salvaguardar la integridad de la gente.

En los estadios, las medidas se acrecentan. En los alrededores hay cierres de calles para que los asistentes puedan transitar sin mayores problemas. Además, se cuenta con elementos de seguridad que rodean la zona.
Cuando se llega a las entradas de los estados, comienza el riguroso control. Primer filtro: revisión del ticket y corte del mismo. Segundo filtro: pasar por una fila con estructura de 'serpiente', que permite tener mejor vigilada a la gente. Tercer filtro: mochilas y bolsas a una mesa; la gente de seguridad revisa minuciosamente lo que cada persona ingresa. Cuarto filtro: pasar por un anillo de seguridad que suena si alguien intenta entrar con algún tipo de metal u objeto punzocortante. Además, hay revisión con un scanner de seguridad.
Incluso, por este mismo proceso pasa la gente de prensa antes de acceder a las zonas asignadas.
Hasta el momento, todos lo planeado por los rusos ha resultado a la perfección y no se registró ningún tipo de incidente.

