El futuro de André Silva no pasará por Sevilla. El delantero portugués ha vivido una temporada demasiado efervescente en la que empezó siendo el máximo goleador de LaLiga y ha acabado con una misteriosa lesión que apenas le ha permitido jugar en los dos últimos meses y que ha hecho perder la paciencia a su club.
Su entrenador y el hombre que lo fichó, Joaquín Caparrós, lo había defendido en las últimas semanas ante el creciente rumor de que se había quitado del cartel en el tramo decisivo del curso, pero ya se ha cansado también de su actitud, ha perdido la paciencia y mandó un mensaje contundente sobre el delantero luso, que sólo ha jugado 8 minutos desde finales de marzo y sólo ha participado en dos encuentros después de que Machín dejara el banquillo.
Tampoco estará este domingo en el Wanda Metropolitano y Caparrós lo explicaba así: “André Silva no va a estar… es un caso para hablar; hizo una primera vuelta buena y ahora lleva dos meses sin jugar… imagino que la selección portuguesa no lo llamara. Sería un feo favor para el futbolista y para su recuperación… imagino que prevalecerán para ellos los informes del servicio médico del Sevilla y que la UEFA lo verá así. Espero que su selección no lo llame para jugar y respeten los informes de los servicios médicos, porque la cara que se quedaría a todo el Sevilla viéndole con la selección en junio… Debe prevalecer el informe médico del equipo, si no, ¿cómo se nos quedaría la cara?”.
De hecho, el de Utrera teme que Silva sí esté dispuesto a forzar para jugar la final four de la UEFA Nations League con Portugal: “Tiene dolencias, en el rotuliano, se está tratando… no creo que lo convoquen; tiene que prevalecer el informe médico del club que le está pagando…. Lo único que no vería bien es que el futbolista estuviera alineado con la selección a principios de junio. No somos tontos… no creo que juegue”.
Silva no marca desde el 26 de enero en un duelo liguero ante el Levante y va acabar el curso con sólo 11 tantos, sólo uno más de los que llevaba en noviembre tras su abrumador arranque de temporada.
El Sevilla ha pasado de pensar en octubre en invertir 38 millones de euros para pagar su opción de compra y que el portugués no tuviera que volver al Milan a vivir un divorcio traumático con un delantero que prometía mucho pero que se va a marchar de Nervión con más sombras que luces.





