El FC Barcelona continúa con sus intentos de fichar a Julián Álvarez, estrella del Atlético de Madrid, pese a que la operación se ha vuelto sumamente complicada, en un momento en el que el tiempo corre a toda velocidad.
La última carta del club catalán fue la reunión que mantuvo Deco, director deportivo de la entidad, con Fernando Hidalgo, agente del jugador argentino, en Madrid.
El diario AS señaló que la reunión derivó en un cambio de estrategia en el intento de llevar al delantero argentino a la fortaleza del Camp Nou, que pasa por esperar a que Álvarez haga un movimiento público, como el que protagonizó en el Mundial 2026, cuando pidió abiertamente en la zona mixta que le permitieran marcharse.
Ahora se dará prioridad a la vía diplomática y al diálogo, de modo que Álvarez se incorporará a los entrenamientos de su equipo y no realizará declaraciones públicas, a la espera de reunirse con el entrenador y, después, con la dirección del club, para confirmar e insistir en que quiere marcharse y en que solo aceptará jugar en el Barça.
Teniendo en cuenta las posturas adoptadas hasta ahora por Diego Simeone y Miguel Ángel Gil, que han sido firmes en su rechazo a la salida de su jugador, queda por ver si esta vía abrirá una puerta a la posibilidad de cerrar la operación.
Y aquí los responsables tendrán que valorar los riesgos de mantener en la plantilla a un jugador que les ha comunicado que quiere marcharse, y que les recordará la promesa que, según su agente, le hicieron con anterioridad, consistente en que le permitirían salir si llegaba una oferta interesante.
Álvarez considera que la oferta del Barcelona beneficia a ambas partes, algo con lo que el club madrileño no está de acuerdo.
Lógicamente, este diálogo entre el jugador y el club debería ir acompañado de una notable mejora de la oferta económica que el Barcelona presentará por el jugador argentino.
La primera oferta del Barcelona no alcanzó los 100 millones de euros; después, el club elevó su propuesta hasta llegar a esa cifra, y ahora el valor de la oferta se estima en torno a los 120 millones de euros.




