Nadie puede dudar que Martín Palermo es más que un ídolo de Boca, dentro de una categoría de superhéroe que pocos pueden ostentar: máximo goleador del club en el profesionalismo, autor de tantos imposibles y una de las figuras de la era dorada bajo la conducción de Carlos Bianchi. Sin embargo, su turno de volver a La Bombonera y sentarse en el banco local todavía no llegó.
Iniciada en el 2012, poco después de su retiro, su carrera como entrenador aún no tiene demasiadas luces: flojos pasos por Godoy Cruz y Arsenal, en el exterior en Unión Española de Chile y Pachuca de México, para retornar y hacerse cargo de Aldosivi con el que tuvo altibajos y, ahora, Platense.
El Loco enfrentó nueve veces al Xeneize y le sigue siendo imposible quedarse con los tres puntos. En su historial cuenta con tres igualdades y seis derrotas: la primera vez que tuvo enfrente a su exequipo fue en el Torneo Inicial 2012 en el Alberto J. Armando, el día en el que se retiró su amigo Rolando Schiavi y la victoria fue azul y oro por 2-1.
En el certamen siguiente igualaron 1-1 en Mendoza y hubo tiempo para saludos afectuosos con Juan Román Riquelme y Carlos Bianchi; por el Torneo Inicial, otra vez en la ciudad cuyana, fue empate 2-2.
Ya por el Torneo Final 2014 y con La Bombonera cantando por la renovación de Riquelme que no ocurriría, dirigía a Arsenal y cayó 4-2, mientras que en noviembre de ese año igualaron 1-1 en el Viaducto. Estando en Aldosivi lo enfrentó dos veces, pero en ambas perdió: fue 3-0 y 2-1.
Las últimas, ya en el Calamar, fueron durante 2023 y también terminaron en derrotas: 3-1 y 3-1, ambos en La Bombonera, sentenciaron el más historial de Palermo con Boca.

