¿Sergio Busquets jugó en octubre el amistoso ante Gales? La respuesta, real, es no. La respuesta, que invita a una ilusión, puede ser sí. Su lugar lo ocupó un futbolista con su mismo estilo cuando tiene el balón en los pies, un deportista que tampoco lleva tatuajes (¡raro para un jugador del siglo XXI!) y que, como el volante azulgrana, no tiene redes sociales (¡más extraño aún!). Rodri, en Cardiff, brilló ante los ojos de los espectadores y dejó en claro que, en el puesto de mediocentro, el presente de la Selección española puede asemejarse al futuro.
Aquel día, de los 131 pases que dio durante los 90 minutos, 128 fueron correctos. Ese fue el principal elogio que recibió el hombre de Atlético de Madrid, quien tuvo que reemplazar al catalán y lo hizo con éxito, jugando como un veterano, pese a sus 22 años.
Las comparaciones suelen ser molestas, pero, a la vez, al menos en este caso, son inevitables. Busquets ya tiene 30 años y, de reojo, tiene que surgir lentamente un recambio. Luis Enrique, al parecer, lo halló muy rápido. Este sábado, ambos se verán las caras en el Wanda Metropolitano.
